<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554</id><updated>2011-11-27T17:19:33.230-08:00</updated><category term='DURA LEX SED LEX'/><category term='DELICATESSEN'/><category term='Piensa mal y adivinarás'/><category term='Intervalo de mente'/><title type='text'>*RINCON DEL BROTE*</title><subtitle type='html'>MALASANGRE CON GLAMOUR</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>21</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-3274661533349764789</id><published>2011-08-18T19:59:00.000-07:00</published><updated>2011-08-18T21:18:05.505-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>ALLEGRO: contracturas citadinas (ma non troppo)</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Hola, Tacho, querido. ¿Tenés Diclofenac? ¿No? ¿Ibuprofreno? ¡Pero che! ¿Vos qué hacés cuando te abollás, eh? Ah, perdoná, qué dormida. Claro, te caés del lado del bollo y te quedás quieto, total… quien va a quererte abollado. Y sí. El único abollado que conozco y que tiene pique, repique, arrastre –no, no se arrastra, no te pongas cínico, Tachito, &lt;i&gt;s’il vouz plaît&lt;/i&gt;- y levante, es el Petiso. &amp;nbsp;Porque a veces lo levanta la grúa, ¿viste? El otro día, sin ir más lejos, fui a poner la ficha al parquímetro y justo lo veo pasar colgado de una grúa de las del Mauri… El espectáculo fue un horror. Te juro, Tacho, que se lo llevaron contra su voluntad. Yo corrí detrás del petiso pero fue inútil. Los tipos aceleraron. Y fijate vos: en mi alocada carrera me pareció notar a un pibe como de veintidós años que trotaba a la par mía. Y, como no puedo mirar al costado y correr al mismo tiempo por el descoyuntamiento de los discos de la columna lumbar que se ve que rebotan en las cervicales o qué se yo, lo relojée de chanfle con muy mala leche, Tacho. Porque, ¿qué hacía ese flaco desesperado atrás de la grúa que se cargaba MI auto? Y menos mal que las minas tenemos esa mirada periférica, viste, que con el rabillo del ojo pescamos los eventos de alrededor, digamos; cuestión que los varones, niet. Será por eso que cuando miran un trasero lo hacen directa y descaradamente, cosa de muy mal gusto. ¡Pobres! Es que no tienen la visión periférica nuestra, Tacho. Nosotras también miramos: me consta por testimonios irrefutables ajenos que se puede mirar y admirar detenidamente un buen espaldar masculino sin que nuestro compañero se aperciba; es por eso de la mirada periferix… &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pero me fui a kilómetros del recipiente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif;"&gt;Buéh, está bien, dame esa aspirina con J&amp;amp;B, ¡qué le voy a hacer!&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Como te decía: el petiso se distanciaba sin remedio de mí, arrestado por las huestes del hambriento gobierno porteño que, no es que sangre por la herida, pero mejor que se preparen para el Apocalipsis del juez Gallardo, porque del pecado de la gula no los salva ni el ángel caído. En fin. La ciudad se ha convertido en una trampera de zorros inescrupulosos para incautos, me dije desarticulada, traspirada, hecha mierda y amargada de solo pensar en el insano e ilegítimo costo del acarreo. Sin tener en cuenta la multa. Porque no te voy a mentir. Se van a cagar, Tacho, pero yo espero que prescriba y no pago nada. ¡De acá! Y no es de jodida, noo. Vos sabés que los del remolque exorcístico porteño tienen la concesión vencida hace años. O sea que perdieron los fueros: no son, no pueden, no nada, no existen… ¡No dejan a nadie en paz! No perdonan una y no hay arcángel que les presente batalla, ya sea celestial o infernal. Ejercen la fuerza punitiva sin inconvenientes incluido el cobro de acarreos y otros rubros, desde ya. Sin contrato vigente que los sustente. Ni bendiciones ni maldiciones. (Bueno, maldiciones reciben a diario, pero se ve que se han sellado con la plata del sindicato porteño, porque no se les pincha una goma, ¡me cachis!) ¿Qué por qué no chillé y les presenté alegato de mejor derecho? ¿Te volviste loco? No, Tacho. Mirá: mientras tengan una ventanilla habilitada y el trucho poder que ejercen sobre los martirizados ciudadanos que circulan a duras penas y pullas en cuatro ruedas, esa pregunta no te la contestan. Te la cobran. Y te extienden un papel execrable en el que ni siquiera figura la personería jurídica que los identifica. Ergo, tal posibilidad no constituye un interrogante, sino una certeza.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;No importa.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Paré de correr, total ya no distinguía el horizonte citadino. Y de pronto, como en una alucinación recordé que hacía un mes se había quintuplicado el arancel por acarreo sin derecho a alegato previo, ya sea de oreja o de &lt;i&gt;iuris&lt;/i&gt;. Jeje. Es que se vienen las elecciones y de algún trasero tiene que salir plata. En fin. Fui a rescatar al peti del secuestro injusto. Claro que antes dije algunas cosas… Bueno, digamos que pequé feo de palabra y de gestos. El muchacho que corría a mi lado se sentó en una saliente de vitrina farfullando compungido: “Ma, yo sabía… Vos no bajaste a tiempo para poner la ficha.” (No, claro, estaba leyendo los rollos del mar muerto para verificar que estuvieran ajustados a derecho)&amp;nbsp; “Y mirá, má, se lo llevaron en dos patitas, y no pude hacer nada” Jeje. ¡Ay, Señor! ¿Qué hacía mi hijo ahí? ¡Ah, sí! ¡Cierto! Vino a buscarme para ir a un cumple en el peti. Mala suerte. Nos lo arrebataron nomás los concesionarios vencidos pero no caídos. Decime si hay que ser cararrota, Tacho, ¡con la facha del pobre, si bien podría ser el rodado de un indigente. ¡Qué insensibilidad! Pero no, para mí que me miraban por el espejo retrovisor cómo corría y argumentaba violación del derecho constitucional de propiedad credencial en alto, suponiendo que tuvieran espejo y que se hayan percatado de mi galopada y chillidos sordomudos. Y al tacho con las protestas. Ay, perdoname, pero es la verdad. No me quiero pelear Tachito con vos, te juro. No te ofendas justo ahora que estoy descoyuntada, dolida, mal herida, ofendida, y repodrida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ah, ¿no te conté?&amp;nbsp; D&lt;span class="ecxapple-style-span"&gt;e la cintura para abajo ando a corticoide inyectable B 12 limpio.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;La cosa fue que venía medio ladeada cuando se me cayó una tele de 29 pulgadas de las viejotas y la quise atajar x q venía cayendo de costado. Y la atajé nada más para que se cayera de frente boca abajo (como las tostadas que caen del lado del dulce, ¿viste?) y en el intento de este último ataje empujé con el culo otra tele que iba a sacar para poner esta, que se fue a la mierda también. Me quedé en éxtasis mirando el desmadre agarrándome la cintura un rato, después me acordé que creo en los milagros y a gatas fui y, boca abajo como estaba la tele grandota (la otra ya venía amarreteando media pantalla, por eso el cambio), la di vuelta despacito, con la escoba lista pa' juntar los pedazos de pantalla, pero no, che: hacía más ruido que sonajero de chimpancé, pero andar, &lt;i&gt;¡andó!&lt;/i&gt; Y anda. No se rompió nada, apenas unos raspones que ni se ven. Y suenan cosas sueltas adentro, pero no importa, si todo funciona. Jeje. En un ataque de optimismo pensé que con el golpe se había arreglado la otra tele y capaz se veía la pantalla entera, pero no, esa entró en coma preventivo. Salvada la tele grande, más contenta que perro con dos colas me fui a barrer las cenizas del volcán chileno al patio, pese a un insistente dolor en la pierna izquierda, ovarios, panza y todo lo que se te ocurra del lado izquierdo, costillas incluidas. Ergo, en medio del ballet del barrido de cenizas quedé como bailarina de Colón en paro: en ángulo recto de 90º con la cintura en un grito sin poder moverme.&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Lo que siguió es una vergüenza y un calvario que no pienso contarte. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¿Qué decís… ? ¿Que me tome un tinto? Pero, no, che, ¡no seas bruto! ¿No ves que ando con Piridinol, Diclo, B 12, onda corta, magneto y RPG…?&amp;nbsp; No. BoSTA no lo cubre, imaginate vos… Estee, ¿conocés un huesero? No, no dije traumatólogo. Ni chino acupunturista, ni digitopunturista, ni nada de esa fauna. No es que no crea, Tacho, ¡si yo me creo todo lo que me dicen, che! Me refiero a un hue-se-rooo. … Está bien, perdoná. Tenés razón. Traeme el vino, andá. Por no despreciarte, ¿eh?&amp;nbsp; Y porque esta noche le pego al Valium y chau pichu. ¿Que no se puede? Que no se puede, ¿qué, Tacho? Dejate de joder, es media pastillita más tarde. El vino me lo tomo ahora. Vos tranqui... &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¿Tenés leverwurst?&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;No te rías, que esto es serio, Tacho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-3274661533349764789?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/3274661533349764789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=3274661533349764789&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/3274661533349764789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/3274661533349764789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2011/08/alllegro-contracturas-citadinas-ma-non.html' title='ALLEGRO: contracturas citadinas (ma non troppo)'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-2359260699972132059</id><published>2011-05-01T04:39:00.000-07:00</published><updated>2011-05-01T06:31:01.325-07:00</updated><title type='text'>Se ha ido don Ernesto Sábato.</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #ffe599; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #9fc5e8; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;Otro ángel que parte hacia la Luz.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #9fc5e8; font-family: Verdana, sans-serif; line-height: 19px;"&gt;Buenos Aires de luto, recibe las lágrimas irrestrictas de un cielo acongojado. La ciudad se ha vestido de Compasión.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #9fc5e8; font-family: Verdana, sans-serif; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #9fc5e8; font-family: Verdana, sans-serif; line-height: 20px;"&gt;Las letras de luto, la Ética de luto.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #9fc5e8; font-family: Verdana, sans-serif; line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #9fc5e8; font-family: Verdana, sans-serif; line-height: 20px;"&gt;En cada jardín las flores, con su llanto, son tumba improvisada de un héroe que miró a los ojos de las grandes inequidades. Y que nunca bajó la vista, aunque la estuviera perdiendo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #080808; font-family: Georgia, arial, helvetica, clean, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 20px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQylAIH4ePGzxcKmxiCRQUVDIbv6GM5wPvGX7MBwM7ofNV2U6oHug" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://t1.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcQylAIH4ePGzxcKmxiCRQUVDIbv6GM5wPvGX7MBwM7ofNV2U6oHug" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, arial, helvetica, clean, sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #9fc5e8; line-height: 19px;"&gt;&lt;i&gt;Ernesto Sábato y la estatua de Ceres.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #9fc5e8; font-family: Georgia, arial, helvetica, clean, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 21px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #9fc5e8; font-family: Georgia, arial, helvetica, clean, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 21px;"&gt;-&lt;b&gt; «¿O será uno de esos seres solitarios y a la vez temerosos que sólo resisten la soledad con la ayuda de ese gran enemigo de los fantasmas, reales o imaginarios, que es la luz?»&lt;/b&gt;. (Sobre héroes y tumbas)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-2359260699972132059?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/2359260699972132059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=2359260699972132059&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/2359260699972132059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/2359260699972132059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2011/05/se-ha-ido-don-ernesto-sabato-otro-angel.html' title='Se ha ido don Ernesto Sábato.'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-4294718045137794813</id><published>2011-01-10T17:25:00.000-08:00</published><updated>2011-01-10T17:58:09.682-08:00</updated><title type='text'>Se nos fue María Elena Walsh. Adiós a la dulce poesía musical de nuestra infancia</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://biblioabrazo.files.wordpress.com/2010/03/maria20elena20walsh2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="181" src="http://biblioabrazo.files.wordpress.com/2010/03/maria20elena20walsh2.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Con la desaparición de María Elena Walsh se ha ido un buen pedazo de mi infancia y de por lo menos una generación más o dos.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Se han mudado la magia y la poesía hacia la patria de los ángeles, el Cielo hoy está de parabienes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Vaya, con este espléndido video que alguien ha sabido compartir, el sentido homenaje de este blog:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://2.gvt0.com/vi/0IST8BES8uI/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/0IST8BES8uI&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266" src="http://www.youtube.com/v/0IST8BES8uI&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-4294718045137794813?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/4294718045137794813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=4294718045137794813&amp;isPopup=true' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/4294718045137794813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/4294718045137794813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2011/01/con-la-desaparicion-de-maria-elena.html' title='Se nos fue María Elena Walsh. Adiós a la dulce poesía musical de nuestra infancia'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-5103665972133178212</id><published>2010-09-13T22:56:00.000-07:00</published><updated>2010-09-20T21:59:03.187-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>El Auto y las Luciérnagas - 4-</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TI8G67J8g8I/AAAAAAAACgU/UkMB9fHILx0/s1600/hoponopono-2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TI8G67J8g8I/AAAAAAAACgU/UkMB9fHILx0/s200/hoponopono-2.jpg" width="166" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;o:smarttagtype downloadurl="http://www.microsoft.com" name="PersonName" namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:"Bookman Old Style";	panose-1:2 5 6 4 5 5 5 2 2 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;A Jesús García &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Al otro día, dorado también, no pude aplazar más el karma y partí presa de horribles presentimientos a visitar la terna de mecánicos recomendados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Aunque… haciendo un poco de memoria me vinieron a la mente los Mellizos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;¡Los Mellizos! ¡Cómo no me acordé antes! No me explico, Tacho. Bingo, si daba con esos tipos que me salvaron hacía un año ¿o dos? atrás.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Fue durante un desafortunado viaje de cuyos calamitosos detalles libraré a los lectores, por el momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Andando del lado uruguayo rompí la cadena de distribución y estos mellizos —mecánicos ambos— se encargaron de la reparación con total idoneidad y buena onda.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 17px;"&gt;Además me costó mucho menos que del lado argentino, razón suficiente para impulsar su canonización en la santa sede del A.T.M. (Atormentado Turista Motorizado).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;En cuanto me acordé pues, traté de ubicarlos por todos los medios no posibles, salvo Internet, pero &lt;i&gt;niet&lt;/i&gt;. La desmemoria me negaba tanto el nombre y ubicación del taller como de los tipos. Sólo tenía fresco el dato de que eran mellizos… Aunque en un esfuerzo regresivo recordé que en verdad eran electricistas de automotores y que en aquella oportunidad habían dicho que la correa de distribución fue cambiada por “el mecánico de al lado”. Yo no reparé mucho en el lugar ni hice preguntas: llegué, vi, pagué y huí. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Pero ahora era distinto; estaba de MI lado de la frontera tras la huella de algún émulo mellizo de los mellizos y/o del supuesto vecino de los mellizos…&amp;nbsp; Alguno de este lado, obvio. Esperanzada a lo pavo —o sea cuando no tenés más remedio, ¿viste, Tacho?— allá fui enfrascada en una caminata salvaje librada a la ferocidad del sol del verano, en busca del primer candidato de la terna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Caminé… ¡Uf, cómo caminé! Pensé que era más cerca, pero, &amp;nbsp;bueno…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Lo escabroso fue cuando con 45 grados a la sombra y a las cinco de la tarde rugiente de un verano abrasivo, llegué a la dirección proporcionada por el del hotel y &lt;st1:personname productid="la Casa" w:st="on"&gt;la Casa&lt;/st1:personname&gt; del Turista y ¡ni rastros de&amp;nbsp; taller mecánico!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Nada más sobresalía de la línea de edificación un cantero repleto de flores adormecidas al sol con un pié peludo arriba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Enfrentada al cantero, elevé con pánico la vista rogando que no fuese ahí. Pero era. El número era ESE. En el breve periplo tropecé con el dueño de la pata peluda: un hombre alto, mayor, bronceado, en short y aferrado al mate.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Ambos nos sorprendimos me parece, Tacho, porque si mi mirada fue de descompostura, la del tipo fue de espanto: claro, yo chorreaba agua hasta por las ojotas —otras—, la cara era un tomate amargo a punto para un &lt;i&gt;Bloody Mary&lt;/i&gt; y además, del disgusto me derrumbé sin la menor delicadeza sobre el cantero, o sea, desplomé mi trasero sobre las florecillas resoplando entre lloriqueos o lloriqueando entre resoplidos, no me acuerdo bien, al tiempo que clamaba por un vaso de agua. El hombre, muy diligente, me ofreció un mate comentando sin drama que el agua ¡acababa de cortarse en casi todo Colón!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Estaba escrito que si no era el Apocalipsis, yo había comprado uno &lt;i&gt;extra largue&lt;/i&gt; para mí sola en alguna mesa de saldos de vidas anteriores…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Renegando del mate y con un hilo de voz, comenté la misión que me condujo hasta ese lugar. El tipo, apenas escuchó que buscaba mecánico, me largó muy suelto de cuerpo que “Es acá. Pero ya no me dedico más a los autos, la gente es muy incumplidora y así no se puede, ¿vio?”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;¡O sea…!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;(¡Ayyy, qué horror, pero qué karma de mierda, por &lt;a href="http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/08/se-les-solto-la-cadena.html"&gt;la cadena de Reutemann,&lt;/a&gt; qué pedazo de manada de elefantes han enviado a mearme... ¿los extraterrestres, quizás los enanitos verdes?)&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Tacho, me siento mal… &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 17px;"&gt;&lt;a href="http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/06/se-les-solto-la-cadena.html"&gt;¿Tenés Tamiflú?&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;—Pero esteee... Oiga, ¡haga el favor! Por lo menos vea el auto. Perdone que me presente así… Perdón, ¿usted es el ex - corredor de Fórmula Uno?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;—El mismo. —Contestó el tipo, muy orondo. —Pero ahora estoy jubilado. —Concluyó, jubiloso. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;(¡El jubilado!)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;¿Y qué, Tacho? Si sos mecánico, y más un ex - corredor, se supone que los fierros te gustan, son lo tuyo, yo no sé… Encima se quejó de que no le pagaban. Y ahí estaba yo, como una boluda, rogándole que se dignara ver el auto, indispuesta total a pagar. No creo que haya nada más seguro para este rubro —y más desesperante para uno—, que un turista en desgracia con el carro desmayado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Yo me retorcía los bordes de la camisa, del short, los dedos, el pelo y la nariz&amp;nbsp; de puro nerviosa y de total empapada, así que el resultado fue&amp;nbsp; una caída de agua a raudales mientras largaba también a raudales un relato sudoroso de los síntomas que presentaba el muy guacho del petiso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;El ex fórmula uno me observaba con agobio creo que elucubrando cómo quitarme de su realidad, cuando sorpresivamente desenfundé el celular, se lo planté en la oreja y le hice escuchar el “traca – traca” previamente grabado para la ocasión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;La verdad, Tacho, que no sé si esto lo conmovió, le resultó admirable, le dio asquete o le atrajo una idea del precio. El asunto es que el tipo apartó el oído del aparato en actitud decidida como médico que no tiene dudas de una peritonitis, acordando de inmediato pasar al otro día temprano a examinar al enfermo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Un saludo aliviado de ambas partes selló el acuerdo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Acto seguido repté hasta la próxima parada mecánica, por suerte sólo a tres cuadras. En el camino, unos turistas volvían de navegar súper frescos y boludeando tanto que me llevaron por delante. Creo, Tacho, que los impresioné con mi mirada enrojecida, porque tras un breve intercambio de gestos girándose el dedo índice en la sien, cruzaron la calle en menos de lo que canta un gallo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;El otro mecánico estaba en su taller y también quedó en pasar el domingo a la mañana, aunque me anticipó que seguro era el motor y que me iba a costar los dos ojos de la cara y algún otro ojo, creo que el tercer ojo, no sé… ¡Ah! Y que los repuestos me los iba a tener que ir a comprar al país vecino, o sea, donde estaban los mellizos. Ufff...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;El último mecánico… se había mudado hacía dos años. En su lugar había una casa de comidas rápidas y cabinas de Internet.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Volvieron a mi mente afiebrada los mellizos. ¿Y si me arriesgaba y me mandaba para la ciudad fronteriza? Tal vez una vez allá recordara el lugar… Ná. Era un pensamiento enfermo, tipo espejismo, fruto del calorón. Ni loca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Quise consultar la hora pero no pude: el vidrio del reloj pulsera estaba completamente empañado por dentro. Otro traspirado. Decidí parar el carrerón a la vista de una heladería. Justo al lado, un relojero tomaba mate en la puerta de su negocio, así que aproveché para desagotar el reloj. El hombre dijo que iba a tardar quince minutos; que qué tal si mientras tanto visitaba la plaza de la esquina desde donde tendría “una magnífica vista al centenario reloj de la iglesia”, de cuyo mantenimiento era el orgulloso encargado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Allá fui aferrada a un helado kilométrico, evaluando que después de todo por lo menos estaba lejos de la neurótica city porteña y sus&amp;nbsp; marchas, contramarchas, cortes de calle y demás protestas variopintas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;En la plaza de Colón en cambio resonaban pintorescos tamboriles;&amp;nbsp; seguramente una murga preparándose para los inminentes carnavales, supuse, acercándome para presenciar de cerca el simpático evento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Qué aventón me pegué, Tacho!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Otra que murga o comparsa. Nooo. Un furibundo piquete vecinal vociferaba frente a la casa municipal al grito de “Hijo de puta, ¡devolvé la bomba!” ¿La bomba? Ay, Tacho, estos están todos para atrás. Una bomba, ¡Por el INDEC! Jeje, ¿qué estaba pasando? Parando la oreja, advertí que los piropos provenían de un emputecido y abigarrado grupete de vecinos que a los rechifles y lamentos reclamaba ¡la bomba de agua! Según pude escuchar, parece que el intendente dijo haberla comprado nueva el año anterior, pero nada más cambió un repuesto que ahora ¡no se conseguía! Ergo, casi todo Colón estaba sin agua, el río en una creciente imparable, 45 grados a la sombra… Y el poncho escondido y el pescado sin vender (o comprar, en este caso).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Si era así, estaba en el horno… no me podría bañar luego de mi acojonada peregrinación en busca de un mecánico no ya honesto, sino dispuesto a saquearme.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Era el colmo. Un piquete por falta de agua en mi modesto paraíso, eso sí que es tener mala leche, Tacho, perdoná la guarangada. Mejor opté por ir a ver la iglesia y su reloj en la torre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;Me topé con otra agrupación de vecinos, niños y scout que se congregaba ante las puertas parroquiales... ¡Aaahh, una misa al aire libre, qué bueno! (¡menos mal…!) Di la espalda al piquete enfurecido y me acomodé entre la gente, dispuesta a vivir un momento místico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;&amp;nbsp;El cura estaba en plena faena de renovación bautismal rociando con agua bendita a todos los feligreses. Alguien gritó: “Padre, ¡que no hay agua!” ¡Jaja, Tacho, qué delirio! El cura no se arredró: “Bueno, ¡pero esta es agua bendita che!” Y sanseacabó. Todos fuimos rebautizados sin chistar. La verdad, me encantó ese cura, supo crear un microclima algo mágico; de veras, Tacho. Hasta aparecieron las luciérnagas envueltas en una levísima brisa perfumada de azahares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;En tanto, el desmadre contra el intendente en la otra punta de la plaza cobraba un aumento preocupante. Yo por las dudas, una vez rebautizada, di gracias, me perdoné, busqué el reloj y partí rauda y enredada en ¡hebras de luciérnagas!, hacia el hotel. En el que…¡Albricias, &lt;i&gt;Habemus Aqua!&lt;/i&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 13pt;"&gt;(Continuará)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-5103665972133178212?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/5103665972133178212/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=5103665972133178212&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/5103665972133178212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/5103665972133178212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2010/09/el-auto-y-las-luciernagas-parte-4.html' title='El Auto y las Luciérnagas - 4-'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TI8G67J8g8I/AAAAAAAACgU/UkMB9fHILx0/s72-c/hoponopono-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-6084411106155488841</id><published>2010-06-19T00:37:00.000-07:00</published><updated>2010-09-14T19:57:45.816-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>EL AUTO Y LAS LUCIÉRNAGAS  - 3 -</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TEpvMxYBx5I/AAAAAAAACNA/XVPDF6Dk3vE/s1600/luciernaga.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="153" src="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TEpvMxYBx5I/AAAAAAAACNA/XVPDF6Dk3vE/s200/luciernaga.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Amaneció el día todo dorado, con 27 grados a la sombra. Claro que en vez de ir al encuentro de una casita con flores frente al río tuve que salir a patear Colón en busca de un mecánico honesto. Me sentí Diógenes motorizado por esos caprichos de la mitología.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Resignada, después de verificar que el petiso seguía en su escondrijo como si fuera el Jorobado de Notre Dame y al borde de darme por injuriada, aplacé la ofensa para otra oportunidad y recurrí al Sereno.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—A ver, ¿usted sabe dónde habrá un mecánico maso... Como la gente, digamos, por acá? ( final de "El auto y las Luciérnagas -2 -)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El sereno se detuvo en mi cara un largo e incómodo rato.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Un mecánico… ¿Cómo la gente, dijo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Sí. Justo eso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— …&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Perdone, ¿está mal?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¿Quién? ¿Yo?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— No, jaja. Disculpe… No digo que usted está mal. Digo que si está mal pretender un mecánico “como la gente”.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Hum… comprendo. Bueno, usted sabe que hay cosas raras.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Pero… (¡Ay!) Mire, olvídese.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¡Ah, no! Claro que hay mecánicos… estee… Mejor le pregunta mañana al dueño, le recomendará lo mejorcito que tenemos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— ¿Le parece? ¿Y a mí que me dice? El dueño es de la Capital, en cambio usted es local. ¡Vamos, déle! Qué no va a saber… ¡Por favor!&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;— Por eso mismo. Quiero seguir viviendo acá. Ejem. Tengo que verificar las cocheras. Que tenga usted muy buenas noches.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me encerré en la habitación y escribí de un tirón una parte del “&lt;a href="http://expresamenteturkesa.blogspot.com/2009/10/el-patio-encantado-primera-entrega_27.html"&gt;Patio Encantado”&lt;/a&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al otro día, después del desayuno y la &lt;a href="http://expresamenteturkesa.blogspot.com/2010/01/el-patio-encantado-septima-entrega.html"&gt;7ma. del “Patio… ”&lt;/a&gt;, fui derecho al abordaje del dueño acosándolo con preguntas acerca de mecánicos honestos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tipo no respondió de inmediato, no. Sí se envolvió al toque en un silencio sospechoso ingresando en una especie de estado meditativo o dubitativo, no sé, Tacho, pero me empezaron a asustar los mecánicos locales (si es que había), aparte del de la ruta. ¡Nadie tiraba un nombre!&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al fin y después de consultar concienzudamente un índice telefónico, el hombre acabó recomendándome una ex - estrella de Fórmula Uno, vecino honorable del pueblo y mecánico joya de esos parajes.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jubiladísimo, eso sí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En esto cayó un tercero que metiéndose de lleno en la conversación agregó dos expertos más, conformando de esta manera una improvisada terna de especialistas en ciencias mecánicas para rodados. ¡Ya tenía tres opciones! Me retiré en medio de reverencias, agradecidísima y transpirada hasta el tuétano.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dado que el calor no daba tregua, opté por una ducha y un almuerzo descansado. "Nada es para siempre", me repetía con un optimismo falsete.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hacia la tardecita decidí visitar el río, antes que nada. De pronto me sobraba el tiempo. Ahhh... ¡El río! Ya buscaría a los cráneos mecánicos al otro día, a ver qué onda.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero mi enorme debilidad con triste sorpresa me aguardaba: la crecida era imparable y la playa brillaba por su ausencia. Apenas se podía circular por el camino costero — otrora florido vergel — convertido en ciénaga a punto de tragarse cualquier vehículo en menoscabo de condiciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me detuve incrédula. ¡Vaya con mi mala racha! Tampoco el río estaba en su sitio. Deambulé buscando un pedazo de playa, una cucharada de arena, medio kilo de ágatas; no sé, algo capaz de testimoniar el ensueño entregado en el pasado. Pero ¡nada!&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Enfrascada en tan apóstatas derrotas, no advertí la trampa fanganosa: el llamado de la madre tierra me detuvo en seco. O mejor dicho, en lodo. Que no seco, qué va. Más que llamado fue un acto del príncipe: me hundí hasta las rodillas en un jodido lodazal. (¿Soy boluda? ¿Qué tan boluda se puede ser?) Muy despacio y ahuyentando de mi imaginación la posibilidad de arácnidos subterráneos ávidos de dedos y talones, fui tirando las piernas hacia arriba despreciando el llamado de la madre tierra en un imperdonable arrebato de negación mística.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca, pero nunca en mi vida, Tacho, imaginé que la fuerza de gravedad poseyera tal potencia, jeje; no hubo forma de sacar las patas con las ojotas enganchadas al dedo gordo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ni modo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TEpwY3WKzcI/AAAAAAAACNI/Go-0XJgVvuo/s1600/ojotas.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="150" src="http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TEpwY3WKzcI/AAAAAAAACNI/Go-0XJgVvuo/s200/ojotas.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;Ahí quedaron enterradas, en ofrenda involuntaria al lodazal que me hospedara con tan exagerado sentido de posesión. Casi rezo por ellas, compañeras entrañables de desgracias, gracias y arquetipos colectivos de todo miniturista que se precie. Claro que yo no estaba de turismo; ni mini, ni maxi o extra large. No. Yo estaba de penitencia. Y resulté por lo visto una muy torpe penitente. No me gustan los amores asesinos, Tacho. Y ese era un comienzo cantado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre la filosofía de arcilla que me carcomió las chancletas y el valor que me abandonó, logré el cóctel exacto para obtener la libertad condicional: quedé suelta, librada a mi propio azar, que no garantizaba nada bueno, tal como venía la mano. En patas, eso sí.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El asunto se complicaba a un ritmo preocupante: de pronto me encontré a oscuras, en patas, a pata y a merced de mi mala pata. Te juro, Tacho que todavía no me entra en la cabeza la mala estrella que me parió en ese reputísimo viaje.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me volví al hotel triste, solitaria y final. Mentira, solitaria no: fui regiamente escoltada por una nube de mosquitos antediluvianos que si no eran del dengue, eran hijos de la aspid venenosa.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El sordo clamor de murciélagos abandonados al cuarto menguante de una luna acosada por tinieblas lacrimosas completaban un cuadro espontáneo de gran dramatismo gótico.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En eso, ¡pisé mierda! ¡Mierda! ¿Será posible, Tacho? Parece que no era suficiente con tener las piernas embarradas, negras totalmente hasta las rodillas incluidas; no. Debía ir por más.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Arrastré los pies por el pasto para limpiar un poco la cosa, pero las luces del hotel no me ayudaron a pasar desapercibida. Al verme en semejante maniobra, el sereno, que estaba brindando a unos turistas rezagados una imagen de la impecabilidad del hospedaje, se interrumpió bruscamente con los ojos cruzados sobre mis piernas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nada de Marlene, pobre Dietrich, jeje…&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Detuve en seco el operativo de emergencia limpia-mierda y sonreí como si estuviera en una ceremonia de Feng Shui. A la mirada del sereno se sumó la de los turistas: no todos los días se ven personas luciendo medias tres cuartos de barro, chorreantes y fulgurosas. Francamente, no me atreví a espiar mi reflejo, Tacho. El gran espejo de la recepción me acechaba como un paparazzi impertinente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo más grave fue que el sereno no me preguntó siquiera por delicadeza qué me había pasado. Eso es feo, Tacho. Parece que esperan cualquier ridiculez de una. En fin, me ahorré las explicaciones, desistí de salir nuevamente y me metí en la cama, previo asegurarme de que sus cuatro patas estuvieran en su sitio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No fuera a ser cosa…&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-6084411106155488841?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/6084411106155488841/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=6084411106155488841&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/6084411106155488841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/6084411106155488841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2010/06/el-auto-y-las-luciernagas-3.html' title='EL AUTO Y LAS LUCIÉRNAGAS  - 3 -'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TEpvMxYBx5I/AAAAAAAACNA/XVPDF6Dk3vE/s72-c/luciernaga.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-6236610227571481651</id><published>2010-06-18T23:44:00.000-07:00</published><updated>2010-09-14T20:10:37.850-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>El auto y las luciérnagas - 2</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TEouKHyKstI/AAAAAAAACMQ/Xk5KY-47Xp8/s1600/13%2BNacen%2Bluciernagas%2B20x20cm.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="198" src="http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TEouKHyKstI/AAAAAAAACMQ/Xk5KY-47Xp8/s200/13%2BNacen%2Bluciernagas%2B20x20cm.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: auto;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;El del hotel, que a esas horas suele estar en su campo al resplandor de las brasas, esperaba la extraña caravana con una ansiedad de sicótico. De tipo sulfurado al extremo. O como si padeciera hambre, sed, sueño, artrosis, prurito, estreñimiento y embole, todo junto y pasado de rosca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Bueno, se había hecho un poco tarde, en fin... No todo son rosas en la vida, Tacho. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;El hombre igual —calculo que mordiéndose la lengua— me trató con toda deferencia (bien artificial, eso sí). Se esmeró en ubicarme en una habitación cómoda. Pero más que nada, en cuanto advirtió la facha del petiso, la tos y brincos que lo aquejaban, se encargó de adjudicarle un estacionamiento bien discreto. Supongo que para que en caso de muerte súbita no jodiera en lo más mínimo el movimiento del hotel (ni su elegancia, sobria pero intachable).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;No te voy a decir que no me chocó, con perdón de la palabrota, pero me la banqué piola. Al fin y al cabo, jeje, el auto había llegado a remolque de una camioneta del primer lustro del siglo anterior, tirado por una soga raída, engrasada, anudada a la que te criaste, como las que aparecen en las pelis del Oeste cuando ahorcan al malo, ¿viste, Tacho? Nada más faltaban las moscas alrededor... Por un instante me sentí en medio de un capítulo de Laramie. Pero enseguida recobré mi presencia de ánimo y recordé que yo no había nacido, che, cuando daban esas series. Estee... Nada. Olvidate. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Igual, gracias a un arranque de generosidad por parte del planeta... ¡volvieron las luciérnagas! ¡Y los grillos, sapos y chicharras! Ahh... Se podía sintonizar el corazón de la noche en el murmullo musical que esos magos invisibles regalaban al oído del pasante. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;En tales pentagramas andaba divagado yo cuando el mecánico me plantó la palma engrasada de su manota delante de la nariz. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;¡Cierto! ¡El acarreo! Pagando estaba la gansa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;¡Uff... ! ¡Qué tipo más prosaico! Pensando en plata en medio de ese microclima paradisíaco, Tacho. Le pagué con una sonrisa torcida. Encima, tuve que agradecerle la tarjeta que se empecinó en entregarme, como vaticinándome que tarde o temprano moriría en su taller. Niet. ¡Ni cuerda! Ahora, que entre el mecánico y su tarjeta de presentación —muy pomposa ella— había una distancia sideral, es indiscutible, Tacho. Y no es que yo sea mala, ¿eh? Pero de sólo verla, uno jamás podría asociarla con el médico de fronteras que atiende al costado de la ruta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Que de todo hay en esta viña del Señor, Tacho. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Pero las vides no aparecieron, no. Pese a que yo en ese momento me hubiera quedado con el viñedo completo y todo lo demás que se fuera a la conferencia de Chávez y Cristina... Que la religión tiene crisis bien complicadas a veces, ¿eh? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Nos despedimos todos como viejos amigos (grr, uf, jeje). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;En cuanto el mecánico y su ruidosa camioneta arrastrando la soga (no fue capaz de enrollarla siquiera) doblaron la esquina, el del hotel salió disparado saludando apuradísimo, no fuera que me pasara algo más y el tipo tuviera que hacerse cargo, ja, ja. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Al fin solos. El petiso y yo nos miramos con síntomas claros de adiós al romance. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;En eso apareció el Sereno a preguntarme si se me ofrecía algo.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;(Sí, mire: se me antoja un mecánico (otro), riñoncitos a la provenzal, tira de asado, del medio y a punto preferentemente, unas fritas, tinto y ensalada de rúcula y queso. ¡Ah! Y pan.)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;—No, gracias, señor. Todo bien. Hasta mañana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Y me fui volando por una ducha, comida en serio y en serie y meditación trascendental para autos deprimidos. De las tres cosas, la ducha —milagrosamente—, no me trajo problemas; la comida la obtuve luego de una caminata fastidiosa. Y en cuanto a la meditación, me vi obligada a reemplazarla por el mandala que formaba el agua del río al arrojar ágatas al azar, pretendiendo hacer “sapitos”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Finalizada la patriada del 25 de diciembre, un tanto atemorizada de seguir acumulando éxitos, me dormí como un angelito apedreado. O como una piedra angelical. Es lo mismo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Amaneció el día todo dorado, con 27 grados a la sombra. Claro que en vez de ir al encuentro de una casita con flores frente al río tuve que salir a patear Colón en busca de un mecánico honesto. Me sentí Diógenes motorizado por esos caprichos de la mitología. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Resignada, después de verificar que el petiso seguía en su escondrijo como si fuera el Jorobado de Notre Dame, al borde de darme por injuriada, aplacé la ofensa para otra oportunidad y recurrí al Sereno. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;—A ver, ¿usted sabe dónde habrá un mecánico maso... Como la gente, digamos , por acá?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-6236610227571481651?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/6236610227571481651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=6236610227571481651&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/6236610227571481651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/6236610227571481651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2010/03/el-auto-y-las-luciernagas-2.html' title='El auto y las luciérnagas - 2'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TEouKHyKstI/AAAAAAAACMQ/Xk5KY-47Xp8/s72-c/13%2BNacen%2Bluciernagas%2B20x20cm.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-590594660468826995</id><published>2010-06-15T21:46:00.000-07:00</published><updated>2010-09-14T20:06:19.677-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>El auto y las luciérnagas - 1</title><content type='html'>&lt;div class="" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;em&gt;Dedicado a los amontonados votantes de: &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://rincondelbrote.blogspot.com/2010/02/no-se-tacho-es-demasiada-oferta.html"&gt;http://rincondelbrote.blogspot.com/2010/02/no-se-tacho-es-demasiada-oferta.html&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="" style="border-bottom: medium none; border-left: medium none; border-right: medium none; border-top: medium none; clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TJA26McbRDI/AAAAAAAAChs/rmT-CskmjfE/s1600/lucernagas+1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="160" src="http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TJA26McbRDI/AAAAAAAAChs/rmT-CskmjfE/s200/lucernagas+1.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Pocos días me resultan tan desconcertantes como el 25 de diciembre, Tacho. Y no es que me molesten las fiestas; sencillamente, el 25 me agarra desorientada: no tengo hambre ni sed, ni resaca, ni sueño, ni parientes, ni nada. Así que aproveché esa anodina fecha para buscar un refugio de verano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Un viaje de tres horas y ya estaría a la orillita del río Uruguay pisando las miríadas de ágatas que alfombran la frontera entre la arena y el agua; podría escoger alguna casa con flores y vista a ese “cielo azul que viaja” para vacacionar luego de año nuevo sin necesidad de negociar sobre la marcha. De paso le tapaba la bocaza a mi familia, que ha hecho de la crítica absurda hacia cada paso que doy, su deporte favorito.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;No obstante, tuve un rapto de bondad -que atribuyo a esa época del año- y los invité a sumarse a la partida, cuando en realidad me quería ir sola.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Igual, nadie me dio bola.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Es decir, echaron mano al mismo ardid; se hicieron los amables: “Claro, te acompaño.” Pero a último momento se tiraron por la ventanilla del auto. Yo me hice la ofendida, ellos saben que fue puro teatro y yo sabía que ellos sabían que yo sabía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;No hubo drama pues.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Allá fui una soleada tarde de Navidad, más contenta que perro con dos colas. Hice pie previamente en una gasolinera para controlar los fluidos del rodado que, como siempre, estaban ok. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;No, si el “petiso” es de fierro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Fue un viaje delicioso y puntual. En la ruta no había un alma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;La tarde se desnudaba en carmesíes lejanos detrás del verde profundo de los campos, templados por chicharras enloquecidas que preanunciaban jornadas abrasadoras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Cerca de las ocho, bajo un cielo crepuscular y trasparente, mi meta apareció al alcance de la vista: “Colón: 12 kmts.” Regio. Puse a Cafrune y Marito a cantar “Río de los Pájaros” y avisé al hotel que estaba llegando. Me sorprendí reflexionando sobre el pecado original, no sé si por culpógena que soy o de opa nomás. En tan trascendentes meditaciones y a medida que iba cebando mi fantasía repleta de sauces y agua dulce, percibí un ruidito... No le di bola. Pero la indiferencia no dio resultado. El "ruidito" enseguida se transformó en un “traca - traca” espantoso, horrible, imposible de ignorar, parecía que el petiso se iba a partir en pedazos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Lo primero que se me frunció fue el bolsillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;"Esto es grave”, me aterré. Y por milésima vez maldije al dinosaurio que viene meándome incontinente desde hace dos años. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Me detuve al costado de la autopista frente a un cartel de letras desparejas y gastadas: “Aquí Mecánico las 24 horas.” Observé el predio: una casa de campo, un niñito corriendo gansos, olor a pan recién horneado... Gente de campo. “No es un pirata de las rutas”, razoné. Ergo, me mandé a los trancazos del “traca - traca” que me arrancaba pedazos de corazón. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Enseguida apareció una mujer rubia y seguramente bonita, si no fuera porque le faltaban algunos dientes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;“El mecánico, por favor, ¿está el mecánico? ¿Podrá atenderme?” Casi imploré, recordado que era el atardecer de la Navidad, día inmóvil, si lo hay.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;La mujer me dijo que ya venía y el nene aprovechó para mostrarme el camión que le había traído Santa. “¡Qué camionazo, está rebueno!” festejé, pensando que con toda seguridad el juguete andaba mejor que el muy ingrato del petiso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;El mecánico hizo su aparición portando un sombrerito alado y un rictus de gravedad. De inmediato y sin siquiera mirarme, se hundió en los intestinos del petiso haciéndome señas de vez en cuando para que lo ponga en marcha. Al rato se fue, siempre en silencio, para regresar con una valijota repleta de herramientas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;A lo lejos, las primeras luces de la ciudad ribereña de Colón iniciaban su cadena de secretos nocturnos. El crepúsculo era derrotado por un mar sediento de estrellas y una luna llena irrevocable, desbordada de luz. De pronto el campo se tornó plateado y azul, el perfume de los naranjos, esencia elemental... Y el mecánico destripaba mi auto sin piedad. La mujer le alcanzaba las herramientas en una ceremonia silenciosa y grave, de tal suerte que me pareció estar en un quirófano de médicos sin fronteras. En un momento, a una señal del médico, digo del mecánico, la mujer desapareció dentro de un cobertizo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;De regreso a la realidad, me acerqué al hombre preguntándole qué tenía el auto, si ya había dado con la falla, en fin, “¿Se puede saber qué pasó?”, susurré medio aterrorizada por la respuesta que podría recibir... Inútil: el tipo no respondía. Ni siquiera me miraba; continuaba como hipnotizado revolviendo los intestinos del petiso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Di la vuelta por el otro lado y volví a la carga: "¡Señor! ¿Qué pasó con el auto? ¿Se rompió algo en especial... ?" &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Cero pelota. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;"¡Señor! ¿Se puede saber cuál es el desperfecto?" &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Nada. Ni medio gramo de registro por parte del mecánico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Caray, ¿cómo es esto de no contestarme, Tacho... ? Después de todo yo era la clienta ¿no? Ni bola me daba el hombre; estaba en otro mundo, metido en el abdomen de mi carro mientras numerosos hilos de sudor le corrían por las mejillas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;No abandoné así nomás, Tacho. No.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;“Hey, señor, ¡oigaaa! ¿Se puede saber qué tiene el auto?” “Señor, por favor, ¿me puede contestar?”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Justo cuando iba a agarrarlo del brazo, apareció la mujer con una luz portátil. Al reparar que yo hablaba y gesticulaba como una desquiciada, soltó lacónicamente: “Señora, no insista, es sordo.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;¡Mierda! Un mecánico sordo. ¿Existen, Tacho? Deben contarse con los dedos de una mano. Y yo tuve la puntería de dar con uno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;En ese momento la noche ya era un manto decidido de estrellas, los olores campestres se hicieron intensos y bandadas de luciérnagas invadieron el predio en una danza luminosa, bañada de esmeralda y brevedad. Me quedé atónita: no veía una luciérnaga desde no sé cuánto tiempo atrás; tanto, que alguna vez pensé que habían desaparecido por culpa del calentamiento global, o fueron arrastradas por la Corriente del Niño, o el gobierno las había expropiado, vaya a saberse. Pero no. Allí estaban, frente a mis ojos, bellas y distantes, en pleno movimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Desenfoqué la vista y ya no supe distinguir qué era luciérnaga, y qué, estrella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Me invadió una especie de cansancio bienvenido, así que me derrumbé en el pasto con la mirada directa al cielo surcado por luciérnagas bajo un tapiz de estrellas vacilantes. No sé cómo hice Tacho, pero te juro que me olvidé del auto, del mecánico sordo y la mujer desdentada, del quirófano en medio del campo, del precio de la cirugía de urgencia, y de todo lo que no fuera ese firmamento milagroso que se extendía sobre mi cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Tampoco sé cuánto tiempo pasó hasta que una estrella fugaz me hizo reaccionar. Enseguida pedí un deseo, por costumbre, por mi niñez, por ... Y no pedí por el petiso, no. Detrás de ella, una lluvia de estrellas fugaces surcó el horizonte para ir a morir quien sabe en qué comisura del tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Al fin, las cintas amputaron el delirio cósmico que me aquejaba. Sí, las cintas: es que el hombre seguía destripando el auto, mientras la mujer le alcanzaba pinzas, tenazas, destornilladores, cintas... ¿Cintas? ¡Cintas, sí! ¡Estaba encintando cables! ¿Qué otra cosa? O sea, el asunto iba en vías de solución.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Energizada por el seudo viaje astral que me había abducido, pregunté a la mujer si ya estaba listo el muy puto de mi cacharro. Ella a su vez interrogó por señas al mecánico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;El tipo se quitó la gorra y las gafas con una lentitud casi agresiva, miró largamente el vientre abierto del petisito... y ahí se quedó, colgado. ¿De una pesadilla? ¿De un sueño? ¿De cuánto podía cobrarme... ? Yo pensaba todavía más despacio que él... preparada para la patada reparadora de justicia. Pero no. Se mantuvo en un silencio largo y obstinado. Me desanimé al instante: el fulano es, evidentemente, experto en pinchar sueños. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;¡Qué de soretes sueltos hay por ahí, Tacho!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;En tan deliciosas reflexiones estaba, cuando el tipo abrió la boca. Por fin, menos mal, no era sordo mudo, sino sordo, nada más. Abrió la boca para destrozar sin anestesia cualquier atisbo de ilusión que aleteara en mi cabezota. Claro, total no oye, lo pueden insultar a granel que ni se entera. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Haciendo gala de tan injusta inmunidad, dijo que el auto no estaba listo ni por asomo; que era el motor, que era grave, que iba a costarme una pequeña fortuna, que debía dejar el auto una semana e ir a buscar los repuestos al país vecino.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;¡Ay, Tacho! No te puedo explicar el pasmo violento que me sobrevino y la velocidad con la que bajé a la tierra... nada más te digo que las estrellas fugaces son lerdas al lado del ataque que me agarró. Debe haber sido fuerte, porque me puse a dar vueltas alrededor del auto a diez metros del piso, incapaz de soltar palabra. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;En el predio se hizo un silencio espeso; el quirófano quedó a oscuras luego de que suturaran las heridas del petiso con un seco golpe del capot.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Una vez soltado el diagnóstico, el médico, la enfermera con el instrumental y el niñito con su camión de juguete desaparecieron dentro de la casa. (Sentí envidia de la fea por ese camión, Tacho, ya sé que es un sentimiento de mierda, pero bueno, el nene lo hizo rodar por el pasto y NO hacía “traca – traca”).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Me quedé sola al lado del petiso agonizante, rodeada de luciérnagas, de lo más molestas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;“Esta gente está rematadamente loca”, pensé. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Por un instante apelé a un desvarío tan pasajero como chaparrón de verano y me pregunté si no se trataría de una pesadilla onda Alicia en el País de las Maravillas, ¿captás, Tacho?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;En eso reaparecieron los tres, esta vez sin escalpelos ni el camioncito. Se me pararon delante y me miraron con severidad. Yo no dije nada... ¿Tenía que decir algo? Dado que no se movían, no hablaban, no nada, me senté en una laja y me agarré fuerte la cabeza metida entre las rodillas. Habrán pasado por lo menos tres minutos eternos en los que esta escena no se modificó... Cómo cuando se congela la imagen, ¿viste, Tacho?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Al fin, me incorporé. Creo que los asusté, porque retrocedieron de inmediato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Dado que se aguardaba alguna reacción de mi parte, dije que no, que gracias, que me remolcaran al hotel y que luego vería. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Sin mediar palabra, en un tris tras, dos gordos -que no sé de dónde salieron- ataron el auto al remolque. Una viejecita sorpresiva, armada de un bastón y sonrisa desdentada supervisaba la maniobra. En menos de lo que canta un gallo estuvo todo listo y allá partimos, en triste caravana, la camioneta del siglo pasado del mecánico arrastrando al muy traidor del petiso con una soga, mientras los gordos y la ancianita saludaban con la mano. Jeje. Incluso me pareció que el muy reputazo del auto se reía de mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;No sé porqué siempre me suceden estas cosas, Tacho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;El caso es que de la más incontenible furia interior pasé a la lasitud de los condenados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Para colmo de males, las luciérnagas había desaparecido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 13.0pt;"&gt;Claro que yo veía todo negro...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-590594660468826995?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/590594660468826995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=590594660468826995&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/590594660468826995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/590594660468826995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2010/02/el-auto-y-las-luciernagas-1.html' title='El auto y las luciérnagas - 1'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/TJA26McbRDI/AAAAAAAAChs/rmT-CskmjfE/s72-c/lucernagas+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-5778700966299586059</id><published>2010-06-10T22:38:00.000-07:00</published><updated>2010-07-21T11:16:45.474-07:00</updated><title type='text'>No sé, Tacho. Es demasiada oferta...</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/S25gdMJA7PI/AAAAAAAABq8/zzXJM9XTi04/s1600-h/cabra-loca-3-o-4-021.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/S25gdMJA7PI/AAAAAAAABq8/zzXJM9XTi04/s200/cabra-loca-3-o-4-021.jpg" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sé tacho, no tengo ni idea de cómo sigo, mirá vos que me sobran historias, histerias y una astenia que me impide decidirme.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tachito, decime a ver, sobre qué me explayo: a) El gobierno; b) La política de la ciudad de Buenos Aires, c) Historias singulares con palos en la rueda; d) Mis idas y venidas desde y hacia el ridículo inconsciente; e) Las vacaciones; f) El auto y las luciérnagas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Elegí, Tacho, que no tengo tiempo para escribir sobre todas estas experiencias.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es lo que hay.&amp;nbsp;La brevedad de la lucidez me alcanza para una de entre todas ellas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estas oportunidades no se repiten, ¡daleeee!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-5778700966299586059?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/5778700966299586059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=5778700966299586059&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/5778700966299586059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/5778700966299586059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2010/02/no-se-tacho-es-demasiada-oferta.html' title='No sé, Tacho. Es demasiada oferta...'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/S25gdMJA7PI/AAAAAAAABq8/zzXJM9XTi04/s72-c/cabra-loca-3-o-4-021.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-8076604790548307469</id><published>2010-06-05T16:05:00.000-07:00</published><updated>2010-07-21T11:18:26.652-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>LO QUE MATA ES LA HUMEDAD</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SvDFTCY0GDI/AAAAAAAABgE/wisUwXsSXCw/s1600-h/images.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SvDFTCY0GDI/AAAAAAAABgE/wisUwXsSXCw/s200/images.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style';"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Hola, Tacho. Soy yo, ¡abrime, dejame entrar!&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Please&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;... V&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman';"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;iste qué día de merda, me dejó noqueada. Qué se le va hacer, el clima sabotea cualquier proyecto, seguro es culpa del gobierno por accesoriedad de todas las cagadas principales que se manda en despoblado, en poblado y en banda. &amp;nbsp;Y,&amp;nbsp;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style'; font-size: 19px;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;dado que lo accesorio sigue la suerte del principal, y el principal está en cortocircuito permanente, y los arreglos son para el momento y espasmódicos, ¿qué se puede esperar del clima, digo yo? ¡Y por favor! Dejame pasar, che, que me escurro por la rejilla de la entrada...&amp;nbsp; ¿No viste el calorón que hizo?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style';"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Presión bajísima, humedad y amenaza de tormenta. Y, ¡no sabés! Tuve un vencimiento, ¡justo hoy! Errrrgooooo, debí imprimirlo pero con el calor, ¡se cortó la luz! Cuando volvió la energía, el tiempo que en principio me sobraba, empezó a correr, en fin, que ya contra la hora yo chorreaba agua del calor y de la apurada; a causa del atropello me equivoqué, puse las hojas al revés en la impresora de puro nerviosa, con lo cual se me hizo más tarde y más histérica me vine y cometí mas yerros que gracias a Dios ya ni recuerdo, y para rematarla me agarró un golpazo de calor. JEJE. En el Tribunal habían extendido el plazo hasta las doce porque ahora arrancan a las ocho de la matina,&amp;nbsp;(claro que de eso me enteré más tarde),&amp;nbsp;así que el cuatro primeras que para mí se vencía a las 11,30 hs. en verdad lo hacía a 12 hs. Te imaginás,&amp;nbsp;irrumpí en el Juzgado como una tromba,&amp;nbsp;desquiciada, blandiendo el escrito desesperada como Tom Hanks cuando se tiró a rescatar a Wilson, y a la voz de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;¡ahura!&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&amp;nbsp; "¡Permisoooo, por favor, que es&amp;nbsp; ¡un dos primeras!" (durante añares fueron dos primeras horas, Tacho, y a una se le pega la expresión) chillé euforizada pasando por delante de una fila silenciosa, sudorosa y sufrida de colegas y afines en estado vegetativo parados&amp;nbsp;al rayo del sol, treinta y siete&amp;nbsp;grados de temperatura y no sé cuánto de térmica. Obré el milagro de que recuperaran su presencia de ánimo, Tacho; tragando su propia transpiración me contestaron casi a coro: "Es cuatro primeras y falta una hora, haga el favor de ubicarse en la&amp;nbsp;fila!"&amp;nbsp; ¡Uggg!&amp;nbsp; Ahora que lo pienso, no entiendo cómo se avivaron que yo era&amp;nbsp;un ente tipo&amp;nbsp;humano y urbano, con semejante facha de trastornada. Obvio que me importó un pito, ya estaba histérica, empapada, irascible, acelerada, frenética y bien descontrolada me puse a buscar los lentes -luego de palparme rabiosamente la cabeza- en la cartera que no sé como sobrevivió al allanamiento, cuando me disponía a volcar el contenido en el piso un colega horrorizado me avisó tocándose sugestivamente la calva con el dedo índice que tenía ¡los dos! pares de lentes en la cabeza; esos de colores, viste, de diez mangos, ¡jeje! Claro que estaban los vidrios mojados, ufff, le sonreí como para que constatara que nada más era aparente mi enajenación y porque no podía hablar, tenía la garganta seca. En fin, me puse en la fila abanicándome con el vencimiento y los lentes otra vez en la azotea. Igual, cada diez minutos volvía a la carga para que me lo reciban, la gente ya me miraba con cierta pena, los chicos de la mesa de entradas me repetían que vuelva a mi lugar, che, casi con dulzura, Tacho. JAJA. Mientras me seguía derritiendo, yo no sé, pero comprobé que de veras el 70 % de nuestra masa corporal está compuesta de líquido, porque si no ¡hubiera desaparecido en un charquito! Y el vencimiento habría quedado navegando como una carabelita a la deriva.&amp;nbsp;&amp;nbsp;Finalmente, creo que por cansancio o por embole o por la humedad, a las doce menos diez me lo recibieron y le pusieron los sellos, supongo que para que me mandara a mudar. Aunque en vez de irme creo que me vaporicé, y no es metáfora.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Claro que todo bien, pero desatada la catarata pluvial que venía amenazando me trepó el stress a niveles de riesgo muy elevado. Me fui para la oficina y ya a la media tarde se me daba vuelta la imagen de Troplong y colegas anexos, jaja, lo cual es mucho decir; no era yo capaz de hilar una frase, ni escrita ni verbal, me levanté del escritorio medio mareada, así que me atraganté de sal y Gatorade. Salí de ahí un poco mejorcita a eso de las 19 hs para ver a Nico que cantaba, perooo... ¡me equivoqué de lugar, Tacho! Yo leí algo de Ciencias Económicas y no le di más bola al nick donde puso la dirección. Di por sentado que era en la universidad. Ergoooo, en vez de ir al Consejo Profesional de Ciencias Económicas lo hice a la facultad de Ciencias Económicas; me caminé todo el edificio -de una manzana enorme- incluido el subsuelo y los tres niveles, la humedad era del noventa y nueve por ciento, llovía como en el Diluvio Universal, hacía caloooorrr, y yo no paraba de subir y bajar escaleras de un lado para otro, preguntando aquí y acullá, ¡siempre al mismo tipo! que creo que ya me tomaba el pelo, pero es que no soy muy fisonomista, Tacho. Buéh, empecé a chorrear agua de nuevo, che, ufff, jaja, era un trapo de piso, no pude hacer más quilombos con mi desorientación (a causa de la presunta deshidratación, quiero pensar), pues... Alexandra sí había entendido bien y se fue para el Consejo, pero la llamé a ver por dónde andaba y ella justo iba a entrar; le dije que NO, QUE ALLÍ NO ERA, que en la facultad, que se venga, y la pobre se dio media vuelta che. Se caminó las diez cuadritas hasta la facu (o más...) con semejante bajón de día, nos terminamos conociendo hasta las alcantarillas de Ciencias Económicas, yo me arrastraba por las escaleras como una baba en dos patas siguiéndola de lejos, malhumorada y saturadísima “seguro nos perdimos en este laberinto”, pensé furiosa, y le eché la culpa a Alex que me mandó poco menos que a la mierda, pero respetuosamente, es decir: "Ma, me voy, chaucito", como quien trata con una chiflada sin retorno; lo dijo con cierto dejo de aceptación y penuca, ¿viste? ¡Mocosa de mierda, che ! JEJE. No contenta con eso, me metí en la sala de internet de la facultad donde me pararon diciéndome que era sólo para alumnos; de inmediato empecé a preguntar públicamente sobre el evento de “Tango Sin Riendas", entonces, creo que para que no joda me prestaron una compu y pude ver en internet que Nico cantaba en ¡El Consejo, nomás! Me fui para &lt;i&gt;ashá&lt;/i&gt; pero cuando entré todo había acabado, ufa... Ahí me senté en un sillón a cavilar cómo es que llegué a semejante situación de catástrofe, mientras afuera se largaba una granizada feroz, el calor subía de nuevo y el asfalto parecía una zinguería en el Sahara, Tacho. Los de Seguridad se apresuraron a cerrar todo y mirá si será fastidiosa la gente, que me indicaron que me saliera, así nomás, con un gesto brusco, che, como si yo fuera una pesada... &amp;nbsp;Bueno, nada, salí por donde había entrado, ¿por dónde si no? Volví –caminando o nadando, total ya era igual-, me compré el tercer Gatorade por las dudas, y justo cuando reptaba hacia el estacionamiento, vi una librería de esas que venden libros viejos, tipo reliquia ¿viste? y otras porquerías que se filtran, claro. Me metí a revolver y salí con un libro&amp;nbsp;sobre los&amp;nbsp;Mensajes de Aton y otro de control mental, jaja, subí al auto pero se combustionó y empezó a los trancazos, lo hace cuando le queda poca nafta, así que anduve piloteando a los hipazos y aceleradas, le mandé un rayo rosa amoroso para que se transformara (eso es control mental, Tacho, no te rías) pero el auto parecía un caballo salvaje, jeje, de rosa, ni las farolas. Me insultaron un poco, pero ná... Alguito; apenas dos colectiveros, un peatón y dos tacheros. Era hora pico de regreso un viernes con lluvia en pleno centro, y bueno, me vi obligada a cometer dos o tres infracciones para cargar combustible...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y .... ¡llegué a casa! ... No había luz, Tacho. ¿Te das cuentaaaaaaaa? Edenor me mandó la factura esa de dos lucas y media, y además ¡cortaron la luz, justo hoy! Por eso vine acá, Tachito. Estoy toda rota, ¡tengo sed! Dale, ¿me abrís?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah... &amp;nbsp;No anda el ascensor. &amp;nbsp;¿Es en serio?&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman';"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;Claro, si no tenés luz, es lógico. &amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman';"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Buéh, me voy...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No importa, ya te conté todo por el portero. Dejá nomás. &amp;nbsp;En la plaza hay una fuente.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-8076604790548307469?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/8076604790548307469/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=8076604790548307469&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/8076604790548307469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/8076604790548307469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/11/lo-que-mata-es-la-humedad.html' title='LO QUE MATA ES LA HUMEDAD'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SvDFTCY0GDI/AAAAAAAABgE/wisUwXsSXCw/s72-c/images.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-364485478036364097</id><published>2010-06-03T21:25:00.000-07:00</published><updated>2010-09-14T12:47:43.745-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>SE LES SOLTÓ LA CADENA Y SE ESCAPÓ LA TORTUGA (corregido y aumentado)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SnkbfvjaxfI/AAAAAAAABSo/pgpe-aYAn-Y/s1600-h/tortuga" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366350663143572978" src="http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SnkbfvjaxfI/AAAAAAAABSo/pgpe-aYAn-Y/s200/tortuga" style="display: block; height: 103px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 154px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #000066;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 11" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CADMINI%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;o:smarttagtype downloadurl="http://www.microsoft.com" name="PersonName" namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Sí, ya sé, Tacho. Empezó Reuteman. Pero ahora a todos, o a casi a todos se les suelta la cadena a cada rato. Y, como consecuencia inmediata, se les escapa la tortuga.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Mirá, Tacho, que hay que ser lento —o muy rápido—, para hacerse el distraído mientras la tortuga forrada de verdes se escapa hacia algún paraíso, estee, digamos... Dorado e inaccesible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;st1:personname productid="La Gripe A" w:st="on"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;La Gripe A&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt; arrojó al día de ayer el doble de muertes que las anunciadas poco antes; estamos segundos en la lista de tan nefasta consecuencia, detrás de los Estados Unidos y antes que México. No obstante se han reanudado las actividades con total displicencia; podría decirse que &lt;st1:personname productid="la Gripe" w:st="on"&gt;la Gripe&lt;/st1:personname&gt; en crisis pasó a ser un recuerdo del futuro que nunca sucedió. Todo está bien. El Dengue — si bien &lt;st1:personname productid="la Prevención" w:st="on"&gt;la Prevención&lt;/st1:personname&gt; y el Tratamiento llegaron tarde a la cita, mal vestidos y sin plata—, se fue a Disney porque lo aceptaron en un postgrado que el BID promueve para América Latina, en colaboración desinteresada con la empresa esa que produce el antimosquitos. Y más precisamente, para Argentina, por el crisol de razas, ¿viste? ¿O crisol de acuerdos oí por ahí? Ya no sé... Es que se oye de todo un poco. Y tanta lluvia de sobreseimientos provisorios o faltas de mérito según el mecenazgo de turno, confunde a cualquiera. Nunca sabés si salir con paraguas, piloto o por San Fernando con piloto automático. Qué se le va a hacer. Y corré Tacho, que te quedás atriqui y a nosotros se nos va el Sarmiento. Mirá que está circulando a reglamento, ¿eh?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Yo no sé qué es peor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Que sí, que es preferible reír que llorar. Aprendamos de las privatizadas, que cada vez andan mejor: logran subsidios día por medio. Es que estaban muy limadas. Ahora, más o menos se defienden, aprendieron a contraatacar. Menos mal, porque se las veía tan desprotegidas... La gente es mala y habla, Tacho. No todo es como dicen. Es peor. Mucho peor. Y, mientras la gente protesta (hecho manipulado con total mala fe), las privatizadas se entretienen con el gran juego de &lt;st1:personname productid="la Horca" w:st="on"&gt;la Horca&lt;/st1:personname&gt; de los hablantes. Digo, de &lt;st1:personname productid="la Oca" w:st="on"&gt;la Oca&lt;/st1:personname&gt;, sorry.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Para muestra, basta un botón: Edenor me envió una cuenta de mil quinientos pesos y pico (un pico laargo, aclaro. La miré como quien ve a Godzilla en el living y le convida un mate, ¿viste?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¡Ah! ¿No viste?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Te creo: es muy fuerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Lo único que se me ocurrió (aparte de... Bueno, no. No es nada) fue rezar. A San Expedito, a San Cipriano, a San Menem, a San Perón, a Santa, .... Todos, A San... ¡Se cortó la luz! ¡Mierda! ¿A las once de la noche, esta gente cumple el servicio fielmente? Porque, claro está, ni se me ocurrió pagar semejante cuenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Pero no, Tacho. Se ve que se entrenaron en la telepatía. Sí que se cortó la luz en casa, tal como viene sucediendo últimamente. Pero no ché, no pensés mal, a ver si adivinás todavía y encima tengo que encargarme de las intimaciones para librarte de la calumnia... No, Tacho, es cosa de brujos. Es evidente que contratan zahoríes. Además de enviarnos mala vibra. Porque coincidirás conmigo —que estoy muy locaaa— que mil quinientos pesos es ¡muy mucha mala vibra!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y ahora dice &lt;st1:personname productid="la Comitiva Viajera" w:st="on"&gt;la  Comitiva Viajera&lt;/st1:personname&gt; Presidencial — con sus trajecitos Escada y Armani y siempre a bordo de aeronaves en movimiento— ¡que no tenemos que alucinar! Que todo va viento en popa. JA. En popa ¿de qué nave? ¡¡¡Decime Tacho, que me muero, por Santa Lamparita de Bajo Consumo, que me amarro a la puerta de Edenor...!!!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¡Ah! ¿En serio... ? Mirá vos. Qué momento tan oportuno para vender. O el comprador es un boludo, o es un vidente, o es un ¿tipo cuya vocación es la electrónica? Ay, Tachito (¡shhh!) No, señor, quédese tranquilo. Yo no alucino. Nada más no les creo un gramo de nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y nada. Era un cortocircuito. Se ve que apelaron al esoterismo para que los cortes de luz parezcan cosa de maleficios que andan haciendo de las suyas de incógnito. (Y... ) Decí, Tacho, que el bombón del electricista que trajo mi hijo hizo todo de diez. Menos cuando se quedó tildado con la nena. (¡Ah, no!) Aunque, bueno, Tacho, si hay amor, ¡qué mejor que un electricista! Antes, un médico era un buen partido. O un abogado, un escribano, un ingeniero. Ahora, son garantía de desocupación y ¿amor? Quién sabe... Por las dudas, voto por el electricista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Por otra parte, las tarifas de los servicios privatizadísimos que disfrutamos siguen una escalada de multiplicación bíblica que dejan a la de los peces y los panes humillada en un papelón milenario, mirá. Y así, no hay amor que aguante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Igual, yo no estaré para cuando estallen las reestatizaciones y las moratorias previas consiguientes. Es como mirar setenta veces siete Bambi y llorar en todas y cada una de las repeticiones. No. Me mudo a un buque maderero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;En serio, Tacho, cada vez más gente se muda a barcos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Con lo que en corto plazo, o tenemos piratas matriculados —¡era hora que los blanqueen!—, o la ciudad será un páramo digno de habitar. ¿No te digo yo? Esto es una cuestión de suerte, oportunidad y castigo. Y de Penas. Dios nos tiene pena. Y nosotros, por esos ancestros apocalípticos de los mitos argentinos, como el gaucho errante al que le quemaron el rancho, le mataron la china y lo metieron preso y el tanguero que llora a su viejita mientras se sumerge en el alcohol por culpa de la mina adorada que lo dejó seco, le fundió el mercadito y le choreó los patacones, nos encargamos de estirar el karma por los siglos de los siglos. Sin Amén.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Es como dice Pinti: "¿Lo hacen de locos o de boludos?" Todavía la respuesta creo que está en las predicciones no reveladas de Juan Domingo, para que no panda el cúnico. Ergo, me voy en busca del Señor López, que siempre está ahí y nunca falla. (¡Ay, Lopecito, si supieras...!)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Me retiro, Tacho. Es tarde y este chaleco cruzado que tengo no me deja manejar bien las teclas. Total ¡mañana ¡será otro día! Aunque me dan permiso para escribir solo en los eclipses de luna —como hoy— y los lunes de luna llena de siete a ocho, no sé porqué... ¿Será que los lunes me dan doble dosis de Diarreozepan y otras pastillitas de colores?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Es que en este país, un día es un mes, y un mes, una eternidad. Ni hablemos de un año. Que si es electoral, es Ying -Yang: va y viene, pero el equilibrio Feng Shui nunca aparece. Claro que no le damos bola a la alineación del eje terrestre con la galaxia láctea. Es que aprendemos de acierto en error. Digo, de error en error. Lo peor es que a veces, ¡acertamos! Es la suerte de los locos, y menos mal. Porque yo soy adicta a esta locura acrisolada, tana, franchute, gallega, criolla y de todos aquellos que quieran habitar este bendito suelo argentino. No hay ciudades como las nuestras que de noche brillan en las librerías abiertas, en los cafés literarios, en los restó artísticos, en los teatros, en los carritos de &lt;st1:personname productid="la Costanera" w:st="on"&gt;la  Costanera&lt;/st1:personname&gt; y en los filósofos callejeros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Y eso que no me meto con Rosario, Cuna de &lt;st1:personname productid="la Bandera" w:st="on"&gt;la Bandera&lt;/st1:personname&gt; y de las Letras. Hay amores que matan. Y yo amo a la ciudad de Rosario y a su biblioteca “Dr. Juan Álvarez”, al Parque Independencia, a los Leprosos* ¡obvio!, los Carlitos*, el Chupín* de pescado y &lt;st1:personname productid="La Florida" w:st="on"&gt;La Florida&lt;/st1:personname&gt; en verano. Aunque no necesariamente, en ese orden. ¡Ah! Y al Paraná. En todas sus variantes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;(O termino con poesía, o demuestro cómo hay males que duran cien años, Tacho. Y cuerpos que los aguanten)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;¡Viva &lt;st1:personname productid="la Poesía" w:st="on"&gt;la Poesía&lt;/st1:personname&gt; entonces! (Que me vinieron a buscar, Tacho, ¡me voy!)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Nos vemos, te llamo, me llamás, te escribo, te mando un mail. ¡Ah! Traéme papel A 4! Y cartuchos de colores. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Ref:* "Leprosos” = equipo de fútbol local “Club Atlético Newell's Old Boys”; “Carlitos” = tostados de jamón, queso y ketchup; Chupín de pescado = Cazuela de pescado de río.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-364485478036364097?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/364485478036364097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=364485478036364097&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/364485478036364097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/364485478036364097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/08/se-les-solto-la-cadena.html' title='SE LES SOLTÓ LA CADENA Y SE ESCAPÓ LA TORTUGA (corregido y aumentado)'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SnkbfvjaxfI/AAAAAAAABSo/pgpe-aYAn-Y/s72-c/tortuga' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-4398483496051054680</id><published>2010-06-01T10:38:00.000-07:00</published><updated>2010-09-14T09:19:40.195-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>¿SE LES ESCAPÓ LA TORTUGA... ? (Tacho, tenés Tamiflú... ?)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;.   &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SkpN1Hi410I/AAAAAAAABOA/tNWDEfpTQzY/s1600-h/CURI7-2.gif"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353176682037040962" src="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SkpN1Hi410I/AAAAAAAABOA/tNWDEfpTQzY/s320/CURI7-2.gif" style="cursor: hand; display: block; height: 145px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 113px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ay, Tacho... ¿Tenés Tamiflú? ¿Y alcohol en gel? ¿Guantes de cirugía? ¿Spray antibiótico? ¿Goma de pegar? ¿Barbijos? ¿Un médico que te de bola dentro de las 24 horas? ¿Termómetro? ¿Isopos? ¿Kits de testeo de la Gripe A? ¿Un pasaje a México? (¡Uf, cierto! Mejor no, que ahí sí que te agarra el virus; lo tienen almacenado). ¿Un pasaje a las Cataratas, dale? ¿Tampoco? Claro, entiendo; poca agua y muchos mosquitos... Y digo yo, ¿con cual lo pasás peor, con el Dengue o con la gripe A?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, bueno: adelantaron las vacaciones de invierno. Estamos salvados. Los niños primero. Qué bien. Y se ruega a los padres —si es que andan en dos patas, claro—, que no permitan a sus hijos salir de diversión o concurrir &lt;strong&gt;a todos los lugares de entretenimiento techados de la ciudad que como es lógico, estarán abiertos al público, &lt;/strong&gt;porque &lt;em&gt;"cerrarlos es una medida extrema que por ahora no se justifica."&lt;/em&gt; Genial, me encanta. Tratá de tener a uno, dos, tres, cuatro o más adolescentes o niños metidos en casa, con la tele bombardeando las funciones en cada centro de diversión preparado para el receso invernal. No, si será un batacazo sin precedentes. Pero no a lo Pino, sino a lo Pirro. Está bien. Se fomenta la responsabilidad individual. El ciudadano queda librado a su propio azar, mientras el Poder Ejecutivo -en un gesto solidario y previsor- acopió toda la existencia del medicamento específico contra la Gripe A, dejando colgadas de un bisturí a las farmacias, &lt;em&gt;"a fin de evitar posibles manejos espurios."&lt;/em&gt; ¿Y dónde están, por Dios? ¿Se sentaron arriba y te lo dan cuando llegás arrastrándote, con cuarenta de fiebre y la estampita de San Expedito pegada en la frente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaba de renunciar la Ministra de Salud, no se sabe si porque quiso hacer las cosas bien, o porque contrajo la gripe... No, perdoná: la gripe la contrajo el Ministro de Desarrollo Urbano. También, Rodriguez Larreta. Claro que este último estuvo muy expuesto estos días, predicando las maratónicas inauguraciones de obras que dicen haber hecho en la Ciudad y enfatizando lo bien que lo van a pasar los vecinos en los Museos, en las callecitas de Buenos Aires, en las plazas, en ¿los hospitales? ¡Ay, che, qué broma de mal gusto! Estás torcido hoy, ¿eh? Si tenés dudas de las obras de la Ciudad, pedile a Pino la grabación del Hospital Rivadavia, vas a ver como se te levanta el ánima, digo, el ánimo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, Tacho. No insistas con cuestiones prehistóricas. NO van a cancelar los espectáculos, ni los cines, ni los shoppings, ni nada. Ni el zoológico... ¿Cómo pensás eso...? Mirá si va a ser por plata, ¡che! Tenés la idea fija, vos. No entendés nada de política social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata, Tachito, de una medida abarcativa de soluciones integrales, con la finalidad de fomentar la administración de la responsabilidad de los ciudadanos, elevada a la potencia de la Canonización a la brevedad. Como esas terapias cortas, tipo shock, ¿viste? Y por supuesto, se intenta formar a los chicos en el Estoicismo y la Templanza. Además del sentido común que exhibe semejante medida. Los pibes, en vez de ir al cole, irán de paseo en un pico de pandemia feo, pero no importa... porque toman Subte. Los chicos y la epidemia. Descontando que el primero es un transporte público bajo tierra, hiperventilado y de una asepsia total, sin duda. De ahí pasan al cine, luego al patio de comidas del shopping... Pero... ¡Qué decís! No, Tacho. ¡No! Por gente como vos este país no avanza y figura en el mapa porque Dios, ya quedamos, es argentino. Estás como los aguafiestas de siempre que ven la paja en el ojo ajeno y la copa medio vacía; como los insufribles omnipresentes en todo evento que se pueda arruinar, encargándose de poner palos en la rueda (del avance científico en este caso). No te doy bola, Tacho. No me gusta esa faceta depresiva chupa energía que te agarró. ¿Que nuestros próceres en vida se equivocaron otra vez, haciendo patria a kilómetros del tarro, decís vos? No, querido. Es una percepción bizca de la realidad, la tuya. Permitime que te ilustre: el que HACE, lógicamente, a veces, se equivoca. En cambio los tipos como vos, que hacen nada, nunca yerran. Vamos, así cualquiera. No sirve. Creeme: cuidate, querete; cuidame, quereme. Juntos somos más. No jodas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirá Tacho, no es para tanto. Si los chicos se van a enfermar, bueno, ¡estarán todos juntos en tres o cuatro shoppings! Y no desparramados en cientos de escuelas entre la ciudad Autónoma y el conurbano. De esa forma, se los puede desatender más rápido. Es de locos. Un acierto absoluto. No se me hubiera ocurrido nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora vuelvo. Voy al chino a comprar Off, por el dengue. Sí, ya sé que hace frío. Pero por las dudas. Es que este es un país tan generoso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sigue en un rato)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Brrr! ¡Qué frío! Traete el vinito, Tacho. Sí, ése. El Malbec.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ahhh... ! Bueno, esto está mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice la tele que la Gripe A no discrimina a políticos ni a los artistas. Mirá vos. Entonces, ¿las otras pestes los discriminan? (¡Ja, jaa!) Con noticieros así da gusto informarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya estoy enterada: decretaron la Emergencia Sanitaria, a un mes y veinte día del primer caso en el país. Dicen que no hay un manual de procedimientos para esta pandemia, así que... ¿eh? Lo dijo el nuevo Ministro, che, acaba de asumir. Sí, Tacho. "Pandemia", dijo. ¿Manual de Procedimientos? Bueno, no sé... No, ¡cómo va a ser abogado... ! Médico es. Infectólogo, creo. No, Tacho, estás muy porfiado: no dijo Código Penal, tampoco dijo Código. No. Dijo: Manual de Procedimientos; es como una guía. Y... sí, es cierto: manual de procedimientos para pandemias suena raro. En todo caso, sería un protocolo, un tratamiento, algo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no me interrumpas más, Tacho. por favor. Menos con estas preguntas obvias. ¿Qué... ? No puede ser. ¿En serio? ¿Cerraron una ciudad? Ah, mirá, ahí están pasando la nota. Verdad. Cerraron la ciudad de Pergamino, por la Gripe A.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;Ay, no entiendo nada. Si eso pasa en Pergamino, que está por acá a unos kilómetros, ¿qué hacemos con la Capital y el Gran Buenos Aires? ¡Tenés razón! Cerremos el país y vámonos a la mierda. Total, lo vamos a encontrar igual. Y quien te dice, algo mejore sin nosotros. No me parece mal. Y... ¿adónde vamos? ¡A Brasil, por supuesto! ¡Dale, traé la reposera, el Rayito de Sol, el gorro, los snorkels, las ojotas, ¡y chau! ¡¿Cómo?! Pero, ¿cómo se atreven... ? Ah, ¡Ay, Señor! ¿No nos dejan entrar? ¿Qué, somos leprosos ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, comprendo: "mucho peor."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, en la tele están entrevistando al Ministro de México, que en pocas palabras dice —con relación a la estrategia contra la Gripe A—, que ellos privilegiaron la vida humana por sobre todo otro valor. Ehem. Igual que acá... Y que funcionó, lo vio el mundo entero. ¿Para qué lo entrevistan, si no le van a dar bola, digo yo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me deprimí. Mañana vengo. Si puedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no me gusta. Menos mal que con vos paveo un poco, Tacho. Ahora, sí que corro a prender todas las veladoras que pueda a San Expedito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿O vos tenés una idea mejor?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-4398483496051054680?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/4398483496051054680/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=4398483496051054680&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/4398483496051054680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/4398483496051054680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/06/se-les-solto-la-cadena.html' title='¿SE LES ESCAPÓ LA TORTUGA... ? (Tacho, tenés Tamiflú... ?)'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SkpN1Hi410I/AAAAAAAABOA/tNWDEfpTQzY/s72-c/CURI7-2.gif' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-1002194670094647625</id><published>2010-02-11T20:19:00.000-08:00</published><updated>2010-03-05T19:14:05.998-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Piensa mal y adivinarás'/><title type='text'>PIENSA MAL Y ADIVINARÁS</title><content type='html'>&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;b&gt;EN CUESTIONES DE AMORES&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;b&gt;desconfiá si:&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-La batería del celular se le acaba seguido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-No te llama por tu nombre, sino: “mi amor” (es medida universal, imposible pifiarla).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Se enoja por boludeces y se va. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Te sale conque necesita tiempo (y la/el moroch@ que conoció el día anterior).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Los sábados a la noche muestra un repentino interés&amp;nbsp;por encontrarse con l@s compas de la salita verde de cuatro años (y la culpa es de facebook).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Los viernes se reúne con amig@s en sitios alejadísimos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Te reserva la siesta del domingo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Ya no lo hace tan seguido como antes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Deja de hacer planes en pareja.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-“Vos salí, tontit@”, ¿eh? No te quedes adentro.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-“¿Y tus amig@? Hace mucho que no l@s ves.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Dejó de salir en público con vos, pero no con “los amig@s” (Seguro hay pollera/pantalón encerrad@).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-De pronto tiene un montón de preocupaciones y vive cansad@.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Malhumor reiterado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Siempre anda apurad@.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-"No sos vos, soy yo."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-"Necesito un tiempo, estoy estresad@."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-"No te merezco" (acompañado de lágrimas de cocodrilo).&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Extraña a su mamá.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-Tiene que cuidar a la abuelita de la tía de su media hermana y no te quiere involucrar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow; font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;b&gt;Si l@ conociste esa misma noche:&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-"¡Guau! ¡Qué onda! Tal vez fuimos pareja en otras vidas. ¿Nos vamos a un lugar más privado?" (Es casad@, fija, sólo tiene esa noche, y con tiempo marcado. Igual que Cenicienta. Apuesta a todo o nada... ) Vos sabrás...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;-"Me volvés loc@. ¿Vamos? Nunca conocía a alguien como vos. Y la cagada es que mañana tengo un viaje de negocios a Rumania."&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: yellow;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #ffe599;"&gt;Bueno, y si con todo esto, o la mitad, no caés, es porque... te gusta mentirte. O no. O no sé... (Séee, ¡ja, ja! Tod@s sabemos. Pero... )&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-1002194670094647625?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/1002194670094647625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=1002194670094647625&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/1002194670094647625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/1002194670094647625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2010/02/piensa-mal-y-adivinaras.html' title='PIENSA MAL Y ADIVINARÁS'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-6394593493276796972</id><published>2009-08-18T22:30:00.000-07:00</published><updated>2009-08-18T23:15:52.531-07:00</updated><title type='text'>La verdadera edad de los países (autor anónimo)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SouTIstHIDI/AAAAAAAABUQ/VkDnsTbof3o/s1600-h/sand_clock_azul.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SouTIstHIDI/AAAAAAAABUQ/VkDnsTbof3o/s200/sand_clock_azul.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5371548758218055730" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"    style="font-family:'Trebuchet MS';font-size:100%;color:#333333;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" line-height: 16px;font-size:12px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;'&lt;b&gt;Argentina&lt;/b&gt; no es mejor ni peor que &lt;b&gt;España&lt;/b&gt;, solo mas joven'. Me gustó esa teoría y entonces invente un truco para descubrir la edad de los paises basándome en el sistema perro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Desde chicos nos explicaron que para saber si un perro es joven o viejo había que multiplicar su edad biológica por 7. Con los países, entonces, hay que dividir su edad por 14 para saber su correspondencia humana. ¿Confuso? En este artículo pongo algunos ejemplos reveladores.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b&gt;Argentina&lt;/b&gt; nació en 1816. Tiene ciento ochenta y nueve años. Si lo dividimos por 14, Argentina tiene trece años y cuatro meses. O sea, está en la edad del pavo. Argentina es rebelde, es pajera, no tiene memoria, contesta sin pensar y esta llena de acné. Por eso le dicen el granero del mundo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Casi todos los países de América Latina tienen la misma edad y, como pasa siempre en esos casos, hay pandillas. La pandilla del &lt;b&gt;Mercosur &lt;/b&gt;son cuatro adolescentes que tienen un conjunto de rock. Ensayan en un garage: hacen mucho ruido y jamas sacaron un disco. &lt;b&gt;Venezuela&lt;/b&gt;, que ya tiene tetitas, está a punto de unirse para hacer los coros. En realidad quiere fifar con &lt;b&gt;Brasil&lt;/b&gt;, que tiene catorce y la poronga grande. Son chicos; un día van a crecer.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;b&gt;México&lt;/b&gt; también es adolescente, pero con ascendente indio. Por eso se ríe poco y no fuma inofensivo porro como el resto de sus amiguitos. Fuma peyote y se junta con &lt;b&gt;Estados Unidos&lt;/b&gt;, que es un retrasado mental de 17 que se dedica a matar a chicos hambrientos de seis añitos en otros continentes.&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;En el otro extremo, por ejemplo, está la &lt;b&gt;China &lt;/b&gt;milenaria: si dividimos sus 1.200 años entre 14, nos da una señora de ochenta y cinco, conservadora, con olor a pis de gato, que se la pasa comiendo arroz porque no tiene para comprarse la dentadura postiza. Tiene un nieto de ocho, &lt;b&gt;Taiwan&lt;/b&gt;, que le hace la vida imposible. Está divorciada hace rato de &lt;b&gt;Japón&lt;/b&gt;, que es un viejo cascarrabias al que todavía se le para la chota. Japón se juntó con &lt;b&gt;Filipinas&lt;/b&gt;, que es jovencita, es boluda y siempre está dispuesta a cualquier aberración a cambio de dinero.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Después están los países que acaban de cumplir la mayoría de edad y salen a pasear en el BMW del padre. Por ejemplo, &lt;b&gt;Australia y Canadá&lt;/b&gt;. Estos son típicos países que crecieron al amparo de papá Inglaterra y de mamá Francia, con una educación estricta y concheta, y ahora se hacen los locos. Australia es una pendeja de 18 años y dos meses que hace topless y coge con &lt;b&gt;Sudáfrica&lt;/b&gt;; Canadá es un chico gay emancipado que en cualquier momento adopta al bebé &lt;b&gt;Groenlandia &lt;/b&gt;y forman una de estas familias alternativas que están de moda.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b&gt;Francia&lt;/b&gt; es una separada de 36 años, más puta que las gallinas, pero muy respetada en el ámbito profesional. Es amante esporádica de &lt;b&gt;Alemania&lt;/b&gt;, un camionero rico que está casado con Austria. &lt;b&gt;Austria&lt;/b&gt; sabe que es cornuda, pero no le importa. Francia tiene un hijo, &lt;b&gt;Mónaco&lt;/b&gt;, que tiene seis años y va camino de ser puto o bailarín, o las dos cosas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b&gt;Italia&lt;/b&gt; es viuda desde hace mucho tiempo. Vive cuidando a &lt;b&gt;San Marino y a Vaticano&lt;/b&gt;, dos hijos católicos idénticos a los mellizos de los Flanders. Italia estuvo casada en segundas nupcias con Alemania duraron poco: tuvieron a &lt;b&gt;Suiza,&lt;/b&gt; pero ahora no quiere saber nada con los hombres. A &lt;b&gt;Italia &lt;/b&gt;le gustaría ser una mujer como Bélgica, abogada, independiente, que usa pantalón y habla de tú a tú de política con los hombres. (Bélgica también fantasea a veces con saber preparar spaghettis.) &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b&gt;España&lt;/b&gt; es la mujer más linda de Europa (posiblemente Francia le haga sombra, pero pierde en espontaneidad por usar tanto perfume). España anda mucho en tetas y va casi siempre borracha. Generalmente se deja fifar por &lt;b&gt;Inglaterra &lt;/b&gt;y después hace la denuncia. España tiene hijos por todas partes (casi todos de trece años) que viven lejos. Los quiere mucho, pero le molesta que los hijos, cuando tienen hambre, pasen alguna temporada en su casa y le abran la heladera.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Otro que tiene hijos desperdigados es Inglaterra. &lt;b&gt;Gran Bretaña &lt;/b&gt;sale en barco a la noche, se culea pendejas y a los nueve meses aparece una isla nueva en alguna parte del mundo. Pero no se desentiende: en general las islas viven con la madre, pero Inglaterra les da de comer. &lt;b&gt;Escocia e Irlanda&lt;/b&gt;, los hermanos de Inglaterra que viven en el piso de arriba, se pasan la vida borrachos, y ni siquiera saben jugar al fútbol. Son la vergüenza de la familia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;S&lt;b&gt;uecia y Noruega&lt;/b&gt; son dos lesbianas de 39, casi 40, que están buenas de cuerpo a pesar de la edad y no le dan bola a nadie. Cogen y laburan: son licenciadas en algo. A veces hacen trío con &lt;b&gt;Holanda&lt;/b&gt; (cuando necesitan porro), y a veces le histeriquean a &lt;b&gt;Finlandia&lt;/b&gt;, que es un tipo de 30 años medio andrógino que vive solo en un atico sin amueblar, y se la pasa hablando por el móvil con Corea.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b&gt;Corea (la del sur) &lt;/b&gt;vive pendiente de su hermana esquizoide. Son mellizas, pero la del norte tomo líquido amniótico cuando salió del útero y quedó estúpida. Se pasó la infancia usando pistolas y ahora, que vive sola, es capaz de cualquier cosa.&lt;b&gt; Estados Unidos&lt;/b&gt;, el retrasadito de 17, la vigila mucho, no por miedo, sino porque quiere sus pistolas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b&gt;Israel&lt;/b&gt; es un intelectual de sesenta y dos años que tuvo una vida de mierda. Hace unos años, el camionero Alemania (que iba por la ruta mientras Austria le chupaba la pija) no vió que pasaba Israel y se lo llevó por delante. Desde ese día, Israel se puso como loco. Ahora, en vez de leer libros, se la pasa en la terraza tirándole cascotes a &lt;b&gt;Palestina&lt;/b&gt;, que es una chica que está lavando la ropa en la casa de al lado.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;b&gt;Irán e Irak &lt;/b&gt;eran dos primos de 16 que robaban motos y vendían los repuestos, hasta que un día le robaron un respuesto a la motoneta de Estados Unidos, y se les acabó el negocio. Ahora se están comiendo los mocos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;El mundo estaba bien así, es decir, como estaba. Hasta que un día &lt;b&gt;Rusia&lt;/b&gt; se juntó (sin casarse) con la Perestroika y tuvieron docena y media de hijos. Todos raros, algunos mogólicos, otros esquizofrénicos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Hace una semana, y gracias a un despelote con tiros y muertos, los habitantes serios del mundo descubrimos que hay un país que se llama Kabardino-Balkaria. Un país con bandera, presidente, himno, flora, fauna... y hasta gente!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;A mi me da un poco de miedo que nos aparezcan países de corta edad, así, de repente. Que nos enteremos de costado, y que incluso tengamos que poner cara de que ya sabíamos, para no quedar como ignorantes. ¿Por qué siguen naciendo países nuevos -me pregunto yo- si los que hay todavía no funcionan?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Autor: anónimo&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-6394593493276796972?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/6394593493276796972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=6394593493276796972&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/6394593493276796972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/6394593493276796972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/08/la-verdadera-edad-de-los-paises-autor.html' title='La verdadera edad de los países (autor anónimo)'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SouTIstHIDI/AAAAAAAABUQ/VkDnsTbof3o/s72-c/sand_clock_azul.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-6260026904154154692</id><published>2009-08-14T19:23:00.000-07:00</published><updated>2010-04-25T20:01:06.024-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>Ecografía prorrogada (por Margarita. Escritora invitada)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Hola Tacho, me da apuro irrumpir así en tu casa, pero… ¿Se arregló lo del corte de luz? ¡Ah, qué bueno! ¿Dónde está la nevera? ¿Agua? ¡No, qué va! Ni me la nombres, che! No quiero volverme rana. Te cojo una cervecita fresca nada más, ¿quieres una? Total vienen siendo tuyas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Tacho, me da apuro irrumpir así en tu casa, pero… ¿Se arregló lo del corte de luz? ¡Ah, qué bueno! ¿Dónde está la nevera? ¡¿Agua?! ¡No, qué va! ¡Ni me la nombres, che! Te cojo una cervecita fresca nada más, no quiero volverme rana. Sí, Tachito, el agua es muy buena para la salud, pero todo tiene su límite y el mío ya lo rebasé, te lo juro. ¡Toy furiosa! Hace tres meses tenía programada una ecografía para la que debía beberme un litro de agua una hora antes de hacerme la prueba.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;¡Ay, Tachito!, creo que soy gafe. ¡¿Cafre?! No, dije gafe, aunque… bueno… eso también un poco. ¡Ná, ni te cuento! No te vayas… qué mejor sí, ves… ¿A ti te parece normal que tras cinco meses y varios cambios de fecha todavía no me hayan podido hacer una miserable ecografía? Pues es lo que yo digo, Tacho, ni que fuera una operación a corazón abierto. ¡Dios nos libre! Primero tardaron un mes en darme cita, no sé qué entienden los mata sanos por preferente. Eso sí, me mandaron una carta con la preparación detalladísima que debía seguir, condición imprescindible, ponía en negrita. ¡Una clínica privada, che! ¡A costa de la SS! No, Tacho, los nazis no, aunque bueh, así le decimos aquí a la Seguridad Social, el seguro que pagamos obligatoriamente, imagínate. Pago de primera, y cada vez más, servicios de m…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Bueno, dejemos eso, sería para no acabar, jeje, el caso es que llega el día y yo seguí las indicaciones religiosamente, Tacho, así que me bebí mi litro de agua una hora antes de la cita. ¿Has probado a meterte todo ese líquido del tirón? ¿No…? ¡Y luego Turke se queja de la humedad, che!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;La clínica estaba donde Jesús perdió la sandalia, por el Tibidabo viene siendo, en la otra punta de Barcelona. Mario estaba de vacaciones así que podía ir cómodamente sentada en mi coche como una reina, de puerta a puerta, asegurándome poder retener el litro de agua dentro de mi organismo hasta que me hicieran la eco, pero… Si te fijas siempre hay un pero, ¿ves? Justo cuando estábamos en la circunvalación a diez minutos de la clínica, el coche decidió que no nos llevaba y se paró en seco. Mario le daba a la llave de contacto una y otra vez, pero nada. Los demás automovilistas mostrando su elevado civismo tocaban el claxon y nos indicaban no sé qué recordatorios para nuestras madres mientras nos miraban como si nos hubiéramos parado para contemplar el paisaje, por gusto. ¡me encanta esa solidaridad en la carretera! La gente con un volante en las manos se transforma, Tacho; empecé a ponerme nerviosa, y ya sabes lo que pasa, más si hace una hora que te has tragado un litro de agua… Uff, en aquel momento hubiera matado por un lavabo, te digo.  que fuera por el exceso de agua o el nerviosismo del momento, o ambas cosas, qué sé yo, Tacho, el caso es que mi panza se abultó rápidamente y el líquido luchaba por salir y yo por que se quedara. “¡Mario, trata de arrancarlo, por Dios!”, le gritaba. Pero aquel bendito coche, que nunca nos había fallado, eligió justo ese momento para declararse en rebeldía. El rebasamiento líquido comenzó a ganarme la partida y en ese instante tuve la certeza cristalina de que no llegaría a tiempo a la Clínica del Dr. Manchón. (Sí, Tacho, debí prever que ese apellido no presagiaba nada bueno, ya ves). Así que hice lo lógico; di la prueba por concluida antes de empezar, porque iba a reventar allí mismo, jeje, así que me bajé del coche y abandoné a Mario en medio del caos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Jamás olvidaré aquel momento, Tacho. Salí de la carretera aguzando desesperadamente la vista en busca de un bar. Y lo hallé. Al final de una calle empinada. “No es la primera cuesta que subes en tu vida, ¡has estado en los Pirineos, esto no es nada! ¡tú puedes!”, me dije. Y con la mirada acuosa y fija en mi objetivo, me concentré avanzando con paso lento y las piernas bien cerradas. Fue mi pequeño Vía Crucis, te digo. Eso sí, entré en el bar como un huracán y me colé interrumpiendo el pedido de otro cliente, ¿qué quieres, Tacho? ¡No me lo iba a hacer encima! “¡Un café! ¡¿Y el lavabo, por favor?!”, le grité a la camarera, que me miró como si estuviera loca, ya ves. Se giró y, tranquilamente, de mala gana, y como para darme por c…, me alargó la llave del lavabo como si fuera una anciana artrítica que tiene que pedir permiso a cada una de las articulaciones antes de moverlas. Yo pensé que por la cuenta que le traía más le valía darse un poco de prisa no fuera cosa que le acabara lustrando el suelo.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Obvio, no llegué a lo del Dr. Manchón.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Cambié la cita con tanta puntería, que el día en cuestión estaba en reposo absoluto. Una rotura fibrilar en el gemelo derecho me anunció que mis días de alpinista osada llegaban a su fin, Tacho. Así que hube de programar un segundo cambio para la fecha de la prueba y en esta ocasión tuve que esperar ¡dos meses!&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Por fin llegaron el día D y la hora H. No estaba dispuesta a dejarme ganar la batalla. Esta vez nada me sorprendería, Tachito, había aprendido la lección y como mujer prevenida vale por dos, tenía mi plan bien trazado. Saldría de casa con mucho tiempo, llegaría una hora antes a la clínica con un libro y mi botella de litro de agua para beberlo placidamente mientras leía en la sala de espera. Así el recorrido con la vejiga a reventar sería corto y sin sobresaltos, directo desde la sala a la consulta. Ningún cabo suelto, Tacho.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Me dirigí a la parada del autobús con todo mi equipo; bien pertrechada. Me sorprendió encontrarla vacía, y más, que en el siguiente cuarto de hora siguiera sin aparecer ni un alma por allí, pero permanecí inalterable sentada en el banco. Mejor, así me aseguraba asiento, Tacho, seguí esperando impertérrita, Y así me podría haber quedado si no fuera porque una señora que pasaba me miró raro y me aclaró que lo hacía en vano, pues ¡los autobuses estaban en huelga! Con esto no contaba, te digo. Tuve que buscar un plan B y lanzarme de cabeza, nada me detendría. Me dirigí al trote hacia la estación de tren, a más de otro cuarto de hora andando. Necesitaba coger tres medios de transportes para llegar hasta la dichosa Clínica del Dr. Manchón. El tren llegó al centro, en Plaza España, hice trasbordo al metro hasta Plaza Cataluña, ¡sí, exacto, Tacho! cerquita de las famosas Ramblas de las flores, donde tenía que subir a otro ferrocarril, pero para cuando llegué allí el tiempo se me había evaporado y debía comenzar a tomar el litro de agua. Paré un taxi para poder llegar a mi hora y en cuanto le di la dirección desenfundé la botella y me puse a beber como una posesa.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Tacho, te has subido alguna vez en un Taxi, aquí? ¿No? Pues no te lo pierdas, tómalo como una atracción turística más. No sé si están programados, pero no falla, la inmensa mayoría de los taxistas van escuchando una emisora de radio propiedad de la Conferencia Episcopal, ¡sí, como lo oyes! Por supuesto, ultracatólica y de la derecha más rancia, ¡acertaste! Jajaja, ¡Qué vista, amigo! cualquiera diría que los conoces. Desde la emisora de los obispos llevan años, casi tantos como nuestra joven democracia, haciendo lo mejor que saben hacer, no en vano les avalan siglos de experiencia, Tachito. Ya sabes el afecto que le profesan a las tradiciones y la aprensión que tienen a que mudemos de aires, debe ser porque no quieren que agarremos un constipado. A los diez minutos ya estaba acojonada escuchando que esto es el acabóse, que ¡España se rompe! Y yo, mientas tragaba agua y sapos a partes iguales, con ganas de decir algunas cosas, pero necesitaba la boca para beber. Me preguntaba si hablaban del mismo país en el que yo estaba viviendo. Ríete tú del calendario Maya y el 2012, Tacho.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;Llegué a la clínica del Dr. Manchón. ¡De lujo! Le di los datos al recepcionista, que me acompaña amablemente a la sala y me señaló que cuando no pudiera aguantar más, avise a la sanitaria. Me senté. A los diez minutos me llamó la enfermera interrogándome si ya me tomé todo el litro de agua. ¡Claro, es de cajón! ¿No es que había que tomarlo una hora antes? Orgullosa le dije que sí, pensando que por fin había llegado mi hora, me harían la prueba y luego podría ir al lavabo. ¡Todo controlado, Tacho! ¡Perfecto! Me indicó con una sonrisa deslumbradora que cree que ha habido un error y me preguntó si había comido. ¡Pues claro que he comido! ¿Qué es esto? ¿Un chiste? No Tacho, no, eso me lo dije para mí misma, no quería armar lío en un lugar tan fino, a ella le contesté educadamente que sí, mientras sentía que las paredes de mi vejiga comenzaban a ceder y amenazaba el desbordamiento. Entonces me anunció con la misma sonrisa inmaculada que ¡no podían hacerme la ecografía!, debido a una desgraciada confusión, habían leído mal la petición del médico, pensando que la ecografía era abdominal, cuando en realidad era vesico - hepática y que para la preparación de la susodicha debía estar en ayunas de alimentos de ¡siete horas! ¡Y dos de líquidos! Y que yo acaba de tragarme un litro de agua y no podía ser. Como si yo lo hubiera hecho por vicio, ¡me lo habían pedido ellos, Tacho! Preparación que habían tenido la amabilidad rebosante de enviarme por carta, te digo. ¡Ah, nooo! ¡No puede ser! ¡Estoy soñando y soy Turkesa! ¡Sí, eso mismo es! Pero, no, Tachito, en cuanto me pellizqué descarté la idea y le pregunté con apuro dónde quedaba el baño para poder soltar aquel líquido que empujaba con las mismas ganas que un preso las rejas en un motín, antes de decidirme por matarlos, aprovechando que tengo una amiga abogada que estaría encantada de defenderme por esta causa justa. La dejé deshaciéndose en disculpas, por el aprieto y porque sabía que en realidad eso a ella le importaba una m…&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, 'Times New Roman', serif;"&gt;No, no renuncio Tacho, despreocúpate, para nada, que me hacen la ecografía, me la hacen, ahora que te digo que no sé si será en este siglo o en el que viene. ¿Otra cervecita, Tacho? ¡Uy, se cortó de nuevo la luz! ¡A mí no me mires, che! Será cosa del gafe…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-6260026904154154692?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/6260026904154154692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=6260026904154154692&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/6260026904154154692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/6260026904154154692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/12/ecografia-prorrogada-por-margarita_6241.html' title='Ecografía prorrogada (por Margarita. Escritora invitada)'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-540510485405329511</id><published>2009-05-27T16:13:00.000-07:00</published><updated>2009-08-12T15:32:27.730-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>La Intervención (III)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/Sh4Jfy7SONI/AAAAAAAABHU/wu6ZWYA0A9A/s1600-h/duendeGorroOjosLapiz.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340716649959012562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 162px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/Sh4Jfy7SONI/AAAAAAAABHU/wu6ZWYA0A9A/s200/duendeGorroOjosLapiz.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/Sh4I7RtSxwI/AAAAAAAABHM/90et4425570/s1600-h/duendes2-imagen2.jpg"&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/Sh3Nooe4p7I/AAAAAAAABHE/XsYpj1u1G8M/s1600-h/images.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Stress tempranero y Buenos Aires esperándome ahicito nomás, no encontré firulete que me permitiera esquivar la milonga. Por lo tanto, fui a dar a BOsTA de nuevo a fin de componer los componentes que se rebelaban en mi malogrado esqueleto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco era nada del otro mundo; algo te pasa en la vida, Tacho; alguna vez, en una vida digamos -no avanzada- pero larga, ¡vamos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente de BOsTA es macanuda: no te da casi bola, con lo cual tenés que esforzarte muchísimo para el trámite más nimio, Tacho. Tanto, que si llegás enfermo, salís fortalecido, aunque más no sea momentáneamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo quedé encantada con la novedad de semejante terapia, ¿“sicología inversa,” se llama? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Bueno, no importa. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Suficiente con señalar que en BOsTA lograron que me olvidara de mis males discrónicos y me enfermara –siguiendo la costumbre o el consuetudo mitológico que la caracteriza- de una amplia e imprecisa gama de dolencias innominadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy capaz ahorita mismo de precisar de qué, pero que caí en la catrera como una mosca, caí. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y vos sabés, Tacho, cómo funcionan los engranajes de la azotea craneana; se achicharran al sol, les agarra humedad y se oxidan, o se congelan en la noche de los trámites. Este último creo que fue mi caso. Aunque no estoy segura, precisamente por lo que te digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asunto es que ya había comprado sin querer los fuegos de artificio para las Fiestas de finde -algo neutralizados en las ferias-, torceduras varias y otras cuestiones accesorias que, cómo suele suceder, siguen la suerte del principal, cuando... ¡parió la abuela!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, de una eco salió un hijo bobo -un mioma, bah-, y... un quiste. Un granito. Una mierdita de tres centímetros. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;En fin. Que &lt;em&gt;“esto es normal, no pasa nada, pero para quedarnos tranquilos andá hacete este análisis.”&lt;/em&gt; No te imaginás, Tacho, lo obediente que puede ponerse hasta la persona más complicada, cuando le entra a espolear el bichito de la duda cruel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado fue apenas superior al máximo normal. ¡Qué me voy a asustar! Para nada... Me zambullí de cabeza en Internet, luego de que un par de médicos amigos me cortaran la comunicación al teléfono en el momento en que les preguntaba por décima vez lo mismo, buscando una respuesta ya formateada en mi disco de ¾, pero que parece no quería ser consecuencia de mis interrogantes. ¡Qué gente jodida son los médicos! Y no te digo, si saben que el paciente es boga. No te quieren ni tocar, ni mirar, por las dudas de la mala praxis. Una manga de paranoicos no curan ni a un mosquito con una chancha gripe , Tacho, ¿no es cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Internet encontré que ese resultado era más bueno que Lassie, que era indicativo de nada, y que para mayor seguridad, lo lógico era repetir la eco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una amiga –la única que me queda- hizo denodados esfuerzos a fin de impedirme indicar a los facultativos qué era lo que tenían que hacer. Lo logró, mirá si estaba obediente yo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, Tacho, tampoco te pongas así. Esperá que termine de contarte, che. Ahora, ¡vos también...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El médico, en cuanto vio el resultado, no me dio poca bola; sino ninguna bola. &lt;em&gt;“Esto es quirúrgico. Tomá la orden y andá hoy o mañana a más tardar a la consulta del centro de internación.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¿Pa... pa... pasa algo? —balbucée, con una timidez que no me invadía desde el primer baile a los trece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¿Qué va a pasar? Nada. Que tenés que operarte. Llamame cuando tengas fecha. Quedate tranquila. Chau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una maravilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedé... no tranquila, sino alucinada; como si hubiera visto a Godzilla por la ventana. Después de media hora seguía parada allí, hasta que la enfermera me avisó que cerraban el consultorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro día estaba en el Centro de BOsTA, completamente entera, peleándome con el Jefe del Servicio, porque no tenían turno hasta dentro de dos meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, me atendió una médica amorosa, divina, que me trató como si yo hubiera ido allí por turismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;— Qué tal querida, a ver...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mano temblorosa extendí los análisis y la orden del médico con la derivación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Ah, bueno... ajá... mmm... ¡Caramba!, ya veo. ¡Andrea!, alcanzame el libro de Quirófano, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, se puso a escribir como una enajenada en talonarios interminables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después levantó la vista, me miró risueña y me extendió un montón de órdenes de laboratorio que yo agarré con el entusiasmo de quien acepta un cuchillo del lado del filo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Te hacés todo eso, querida, y me traés los resultados. Tenés que mandar cuatro dadores de sangre a Hemoterapia. Si está todo okey el siete de abril te internás con doce horas de ayuno y desde ese momento nada de líquidos hasta después de la intervención. Acá tenés la orden de internación. ¿Alguna preguntita?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Y... mirá: si fueras tan amable de explicarme un poco acerca de la cirugía, el posoperatorio, en fin, las consecuencias... No me importa, ¿sabés? Tengo tiempo —. Respondí con inevitable rabia, sorna y un miedo que no te cuento, Tacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— Ah, ¿no te explicaron?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No, tarada, ¿quién me iba a explicar qué cosa? ¿Dios? ¿El arcángel Gabriel? ¿Qué te creés, que esto es parte de la Anunciación?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— No, no me explicaron — gruñí, con los ojos enrojecidos de la ira y el cagazo, y con los puños ídem.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¡Pero...! Bueno, escuchá: vamos a trabajar con biopsia por congelación, en el momento, querida. Si el resultado es maligno, quitamos los ganglios y todo lo que pueda indicar... De lo contrario, sólo el mioma. Son unos tres días de internación y te vas a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— ¡¡¡No!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;— No es nada del otro mundo, querida. Tranquilizate que todo irá bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué me tranquilice, dijo? ¡Ja, ja! Después de “biopsia” y “maligno”, no escuché más nada. Le di las gracias y me fui, con la cabeza hecha una pelota de trapo, el cuerpo hecho un trapo con patas y el entendimiento hecho puré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Adónde tenía que dirigirme ahora? Ah, sí: a Tribunales y después al banco, a verle la jeta a &lt;i&gt;Troplong&lt;/i&gt;. Mientras me regodeaba con esos planes sicodélicos, se me cruzó el anuncio de un restaurante: “Menú Ejecutivo: Parrillada con fritas, flan y ensalada.” &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No lo pensé dos veces: mandé al diablo el colesterol, los triglicéridos y toda la murga, me senté en una mesa al sol y... ¡lo vi distinto al sol, Tacho! Tenía un brillo tan lindo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de la panzada, ya me sentía mejor. Es más: fantasée con la idea de que no tenía nada, Tacho. Nada de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, sí: también pensé que tal vez debería adoptar algunos recaudos... qué se yo, hacer un testamento, hablar con Rodo, averiguar cosas... Por ejemplo, ¿cuánto costaría un servicio fúnebre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ay, no. ¡Basta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay como el helado de limón a la crema con chocolate almendrado para arrinconar la memoria. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Por supuesto, llegué tarde a todas partes, luego de sacar de quicio al taxista.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-540510485405329511?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/540510485405329511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=540510485405329511&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/540510485405329511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/540510485405329511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/05/la-intervencion-tercera-entrega.html' title='La Intervención (III)'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/Sh4Jfy7SONI/AAAAAAAABHU/wu6ZWYA0A9A/s72-c/duendeGorroOjosLapiz.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-341579095968614233</id><published>2009-05-13T11:41:00.000-07:00</published><updated>2009-08-12T15:31:07.922-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>La Intervención (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SgsVRj243rI/AAAAAAAABF0/E3GJIpuwm_4/s1600-h/IMG15_~34.gif"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 119px; DISPLAY: block; HEIGHT: 124px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5335381574977904306" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SgsVRj243rI/AAAAAAAABF0/E3GJIpuwm_4/s200/IMG15_%257E34.gif" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es increíble la cantidad de gente que concurre a las Guardias de Urgencias. Dedos recién agarrados con puertas y ventanas, tobillos torcidos, quebraduras, esguinces... Y yo, con mi interfaz dada vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El médico me miró con fastidio al tiempo que comprobaba tremenda contractura en el cuello. Le retribuí con un gesto desafiante, ¡falso, claro! A ver, caramba, Tacho, que si yo estaba allí por algo era. No me dejó meter bocado, el mal educado del médico. Imaginate, hablaba más que yo... pero no conmigo! No sólo eso, sino que sin dignarse explicarme, me abandonó a una enfermera muy grandota y forzuda que, sonriente, caminó hacia mí con una inyección como para caballos. No digo que me achiqué, pero tengo derecho a ser informada ¿no?... Sí, ¡eso! Apenas alcancé a balbucear un “me opongo”, cuando ya era un hecho el decadronazo en mi sufrido caudal sanguíneo que te juro, viró al azul. Manos de seda, había tenido la gorda. En fin. Intenté articular algo, por puro ocio profesional, pero cuando quise acordarme estaba en la puerta de calle con un turno en la mano para el día siguiente. Listo el pollo, ¡qué pase el que sigue!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me quejo, no. Al otro día, el traumatólogo, otro tipo de pocas pulgas -y palabras, esta vez-, estudió la resonancia y muy pancho me notificó que debía operarme por una presión en la médula que provocaba irradiación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Irradiación? Me gustó eso de ser Irradiante. Ja, ja. ¿El cuchillo en la médula espinal? Ni loca. Prefiero una colección de contracturas. El muy guarango también me aconsejó bajar de peso. ¡Qué caradura!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con toda esta carga traumática, me fui a Bombinhas escoltada por algunos valientes interesados de mi familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron días de cierta serenidad, arenas de cuarzo, mar y cielo azul... (Ah, esa playa...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sometí a un estricto régimen a base de natación, caminatas, pescado y una que otra cerveza por noche. En fin, Tacho, estaba en Brasil, tampoco iba a vivir a pura agua de coco, que mirá si se me oxidaban las arterias...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví hecha una flor, delgada y rejuvenecida, ausente de síntoma alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bah, no sé, porque al rato de estar en la oficina, toda yo era un solo síntoma, como si no me hubiera ido. Es que los nuevos provocan ese tipo de reacción en la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Troplong&lt;/i&gt; estaba insoportable, Tacho... Bueno, nada, que en dos horas ya estaba peleada a muerte. La discusión con el susodicho fue... esotérica, je, je.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando egresé de su búnker, colorada de la broncota, alcancé a ver un libro titulado: "Gente tóxica", muy de moda por estos lares. Era evidente que tenía el destino, el horóscopo chino, maya, tradicional, celta y gitano en contra. Y que todas las ciencias ocultas me tomaron de punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte dolor de cabeza y en el pecho me encaminaron derecho al médico (estoy coligiendo que &lt;i&gt;Troplong&lt;/i&gt; y los médicos se encuentran estrechamente relacionados, por lo menos en mis registros akhásicos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Angst, stress”&lt;/em&gt; y otros sinónimos, dijo el brazo ejecutor de Hipócrates.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Ya? Pero... ¡si recién llego del paraíso! Y ¿ya, otra vez, con factores estresantes? Ay, ¿será un viejazo prematuro? ¡Eso! Me agarró el Viejazo. Adiós mundo cruel. Estoy en el horno. Ya fui. Snif...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;La hipocondría súbita me duró exactamente tres días en constante agravamiento. Estuve insoportable; o sea, no me soportaba yo misma. Ni qué decir mi familia, dedicada a esquivarme abiertamente, con total ausencia de delicadeza. ¡Ah, desagradecidos, cobardes! Tacho, vos me entendés. No obstante, comprobé que es cierto eso de que el perro es el mejor amigo del hombre. Esos bichos se ganaron el cielo, suponiendo que no todos los perros vayan al cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decí que yo no soy supersticiosa, porque trae mala suerte, que si no, era para pensar en alguna maldición gitana. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-341579095968614233?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/341579095968614233/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=341579095968614233&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/341579095968614233'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/341579095968614233'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/05/la-intervencion-segunda-entrega.html' title='La Intervención (II)'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SgsVRj243rI/AAAAAAAABF0/E3GJIpuwm_4/s72-c/IMG15_%257E34.gif' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-2264724994111486386</id><published>2009-05-09T20:13:00.000-07:00</published><updated>2009-08-12T15:28:15.067-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>LA INTERVENCIÓN (I)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SgZJxMZfjWI/AAAAAAAABEg/pAFKeG_u4xs/s1600-h/1-dibujos-duendes.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5334031918157499746" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 196px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SgZJxMZfjWI/AAAAAAAABEg/pAFKeG_u4xs/s200/1-dibujos-duendes.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Ay, Tacho, no tenés idea lo que son los nuevos. No. Y eso que ahí, cada cual atiende su juego.&lt;br /&gt;Pero si en algo coincidíamos durante los recreos, era que no podían ser peores que los viejos, ni siquiera esforzándose…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Negativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sí que podían. Pudieron. Y pueden. Sin mayor esfuerzo. Es que les nace así nada más, como algo natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo positivo de esto fue descubrir que nuestra capacidad de asombro no estaba agotada.&lt;br /&gt;¡Qué no prometieron! Hasta los más recalcitrantes opositores concedieron que tal vez, &lt;em&gt;“a lo mejor, viste, éste nerd hace algo y lo termina, después de todo, plata no le falta y maneja las U.T.E.*”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ja, ja. Permitime que me ría… ¡Snif! ¡Ay! Ay, ay, ay, ¡Señor!&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;"Esperá”&lt;/em&gt;, dijeron los otros &lt;em&gt;"¿No viste lo que están haciendo en BOsTA? La van a intervenir y regularizar. Por fin, uno que no le tiene miedo al sindicato ése…”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Nuuu? ¿En serio? Je.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;“Ojalá que no me enferme para ese momento”,&lt;/em&gt; chillamos enardecidos, los del fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;BOsTA, la incalificable Obra Social de los empleados del gobierno, tiene un raro récord: no se recoge de ella un solo comentario elogioso, desde nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Incluso, hay un mito urbano que insiste en que si vas a atenderte a BOsTA por una uña encarnada, salís de allí con un dedo menos. Y que si vas a operarte, pueden equivocarse fácilmente de órgano. Y nada. En lugar del apéndice, te sacan un riñón, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Claro que la gente es mala y jodida. Tampoco podés andar exigiendo excelencia, como si llovieran ángeles con bisturí. Se sabe que los humanos somos falibles. Bueno, ¿y qué? ¿Acaso no pueden equivocarse los centros médicos? Además, suelen enterrar sus errores. No me digas que no son prolijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Yo no sé, Tacho, si fue una coincidencia, si me mandé un acto fallido o si vengo fallada desde nacimiento. Pero en cuanto estaban por concluir la intervención de la Obra Social, me empecé a sentir cansada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y el cansancio trajo al stress. O al revés: ya no me acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El asunto es que estos gemelos deficientes –Cansancio y Stress- festejaron su primer añito de vida con una exhibición de fuegos artificiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En mi cuerpo, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estuvo lindo; un espectáculo para disfrutar te digo, Tacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estallaron los Triglicéridos, los Colesteroles -de todos los colores-, las Tiroides… ¡Esas chicas, también! Siempre quieren estar en todo y en todos a la misma hora y al mismo tiempo. En general, no sé -te juro-, cómo hacen, pero lo logran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un Hepatograma avisado llegó a última hora y alcanzó a plegarse a la exhibición con un logradísimo efecto graso y quién sabe qué otras cosas espantosas. Cerró el espectáculo un Hematocrito anoréxico, vergonzoso pero insistente, escoltado por un ejército de Leucocitos como porristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuatro Eritrocitos quisieron bailar un Pericón pero no tenían suficiente sangre en el alcohol.&lt;br /&gt;Se salvaron las plaquetas. Pero ni idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bah, había mucha concurrencia, cómo podrás advertir, Tacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los facultativos de BOsTA no consiguieron asustarme y mucho menos confundirme, así que te diría que más o menos salí dignamente del esplendor de los fuegos de artificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se acercaban las fiestas. El corazón de Bombinhas ya latía en la palma de mi mano, cuando una tardecita porteña de fin de año, saliendo de la oficina, ¡Pum! ¡La Pirámide de Mayo se me dio vuelta! Me paré en seco, observando a la susodicha. (Es que, se junta con cada uno también… No sabe estar sola y acepta lo que venga; cualquier bondi la deja bien...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero no. No. Algo estaba mal, porque, que yo sepa, en plena Avenida de Mayo no hay cables sueltos. Sin embargo recibí una fenomenal descarga eléctrica que me dejó fuera de circulación por un instante.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Extrañada, corrí a un quiosco de diarios a consultar el pronóstico meteorológico del día… Todo bien. No, tormenta no se esperaba. El vendedor ya me miraba mal, porque le di vuelta algunos periódicos, así que me fui elegantemente, aunque medio torcida, porque unas díscolas vértebras cervicales empezaron a amontonarse… ¡Otra vez sopa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero entonces, también se me dio vuelta la Catedral… Hum. La cosa pintó fea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pensé que seguro era una maniobra distractiva del gobierno. Aunque por las dudas, me tomé un taxi hasta el hospital más cercano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=bQwBawgio9A"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=bQwBawgio9A&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*U.T.E.: Unión Transitoria de Empresas= se usa para concursar en licitaciones del Estado, es un recurso legal. (Claro que después...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará…&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-2264724994111486386?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/2264724994111486386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=2264724994111486386&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/2264724994111486386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/2264724994111486386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/05/intervencion.html' title='LA INTERVENCIÓN (I)'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SgZJxMZfjWI/AAAAAAAABEg/pAFKeG_u4xs/s72-c/1-dibujos-duendes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-3024542205118188599</id><published>2009-04-27T04:39:00.000-07:00</published><updated>2009-04-27T07:15:48.691-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Intervalo de mente'/><title type='text'>EL PUENTE (intervalo de mente)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;El puente&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SfWa3COdn0I/AAAAAAAAA-U/OOXyNKuFiMw/s1600-h/superficie+resbaladiza.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329336004343865154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 134px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SfWa3COdn0I/AAAAAAAAA-U/OOXyNKuFiMw/s200/superficie+resbaladiza.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La mente&lt;br /&gt;es ese ente&lt;br /&gt;que no miente&lt;br /&gt;y que coherente&lt;br /&gt;desde el consciente&lt;br /&gt;sabe que es finalmente&lt;br /&gt;el timón del inconsciente&lt;br /&gt;el que propone el cociente&lt;br /&gt;para un resultado intrigante&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;cuya ecuación convincente&lt;br /&gt;pagará la vida al poniente&lt;br /&gt;de un ángel impenitente&lt;br /&gt;que se revela paciente&lt;br /&gt;en el borde insistente&lt;br /&gt;último interrogante&lt;br /&gt;desnudo pasante&lt;br /&gt;que no miente&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-3024542205118188599?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/3024542205118188599/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=3024542205118188599&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/3024542205118188599'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/3024542205118188599'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2009/04/el-puente-intervalos-deslucidos.html' title='EL PUENTE (intervalo de mente)'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SfWa3COdn0I/AAAAAAAAA-U/OOXyNKuFiMw/s72-c/superficie+resbaladiza.gif' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-10164628192012453</id><published>2008-10-18T06:32:00.000-07:00</published><updated>2009-04-25T23:30:34.418-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DURA LEX SED LEX'/><title type='text'>Hablando de pasiones...</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_WZ6LnQyFeiQ/R_SJGlyYtVI/AAAAAAAAAMU/Sy9fcrHSozQ/s1600-h/themis3.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5184919817325950290" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_WZ6LnQyFeiQ/R_SJGlyYtVI/AAAAAAAAAMU/Sy9fcrHSozQ/s320/themis3.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Vos sabés Tacho que hace ya un tiempito que me desgano la vida abogando por los derechos de las pers…, digo las garantías constitu… (No, mejor dejá, las implicancias te las mando en otro momento). &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Bueno, no te voy a aburrir con la catarata de estupideces que debo escuchar y presenciar (la estupidez, está probado en Tribunales, es ilimitada, a diferencia de la inteligencia, que es limitada), no siempre de colegas ¿eh?; la gente es muy imaginativa … Y lo digo así para ajustarme a un lenguaje que no ofenda la ética forense: el otro día, en una audiencia bizarra donde se discutía la peligrosidad de las villas aledañas a un Barrio Cerrado, cuya Administración abriga la esperanza de conseguir que el incalificable sujeto demandado –que es mi cliente, al que no le sacás un mango ni operándolo- contribuya con una cuota mensual a cambio de seguridad.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Yo, que ya me acostumbré a sacar bípedos del portafolios (conejos sería una paquetería imperdonable) le pregunté al fatigado testigo propuesto por la Administración &lt;em&gt;“si sabe de dónde proviene la mano de obra que trabaja en el predio, como pintores, jardineros, personal de guardia y seguridad, de mantenimiento, mucamas, etc”&lt;/em&gt;. A lo que contestó muy pancho que &lt;em&gt;"casi todo el personal doméstico y de mantenimiento son los habitantes de las villas aledañas"! &lt;/em&gt;Justo lo que yo quería oir para tirar abajo el argumento de la Administración, que fundaba su reclamo en la protección que brinda a los habitantes del barrio cerrado contra la “peligrosidad” de los moradores aledaños. El tema es que el atragantado abogado contrario, al escuchar esta afirmación de su propio testigo, se puso furioso; perdió el control en dos patadas reales; empezó a gritar, a saltar -sí, a saltar- y a zapatear como nuestros hijos a los dos años cuando algo los disgustaba. Hizo un berrinche tal que vino la Jueza y le llamó la atención. El elegante, ofuscadísimo y saltarín boga se excusó explicando que lo suyo no podía considerarse técnicamente “falta de respeto”, sino que simplemente él ¡era vehemente! Y lo dijo a los gritos y pateando el piso a los saltos. (Casi se cae) &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Y somos así nomás. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Su Señoría lo perdonó y la función continuó en igual tono de zafarrancho, hasta languidecer de golpe y porrazo hacia la hora del almuerzo, cuando no quedó ni el loro.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Me dio una pena al irme, ver a la pobre mina de la Justicia, la romana esa ahí, perdida en el túnel del tiempo, con la venda eterna en los ojos y los brazos extendidos buscando… ¿Una salida desesperada para irse a la mierda, aunque sea en subte? O no sé... ¿A Nerón? ¿A Calígula? ¿Algún vuelo a Disney? (¿O a Cuba?) ¿Tomárselas en el último tren al Tíbet para no volver? ¿A Katmandú quizá? ¡Qué se yo! Por las dudas, me la imaginé tratando de agarrar una birra bien helada y un choripán, y me fui mucho más conforme con el derecho.&lt;br /&gt;*****************&lt;br /&gt;Te dejo, Tacho. Tengo que irme a Tribunales a comprobar si sigue ajustada a derecho la desquiciada de los ojos con parche, y de paso a pleitear –no con contrapartes- sino contra los Juzgados, que están casi todos colgados practicando el oscurantismo en cornisas tenebrosas, a la deriva entre la torpeza y derroteros erráticos, afanosos al pedo; se enredan solitos y de oficio en expedientes de trámite simple, que ¡claro!, así se transforman de la noche a la mañana, por arte de errores sucesivos, en monstruos de 22 cabezas, todas infaliblemente perplejas. Te digo que hoy en día uno es capaz de perder con costas una sucesión de un solo heredero por caducidad de instancia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;En fin. Ahora sí te dejo. Te mando un beso. (esperame con algo fuerte a la vuelta)&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-10164628192012453?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/10164628192012453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=10164628192012453&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/10164628192012453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/10164628192012453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2007/11/hablando-de-pasiones.html' title='Hablando de pasiones...'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_WZ6LnQyFeiQ/R_SJGlyYtVI/AAAAAAAAAMU/Sy9fcrHSozQ/s72-c/themis3.gif' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-7548946378827900622</id><published>2008-09-28T10:01:00.000-07:00</published><updated>2009-05-07T12:13:42.489-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DELICATESSEN'/><title type='text'>¡HOLA, TACHO!</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SN2uhSbFoPI/AAAAAAAAAiA/7qsmQhVgqyc/s1600-h/mafalda2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5250544627488235762" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SN2uhSbFoPI/AAAAAAAAAiA/7qsmQhVgqyc/s320/mafalda2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;Nada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Llegué del trabajo y respiré feliz el perfume de los jazmines, lejos por fin del epicentro piquetero porteño donde paso mis tardecitas. Pero no fue fácil llegar a casa. No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te cuento, Tacho:&lt;br /&gt;En cuanto salí de la oficina me topé con el primer corte de calle, debido a un grupo solidarizado con Corea del Norte y su escala armamentista. Comprensiva, detuve el auto y aproveché para ver si me quedaba algo de plata en un cajero automático. Después de seis intentos infructuosos, la pantalla me dijo &lt;em&gt;“sorry, estamos trabajando para Ud.”&lt;/em&gt; Nada, mirá si me voy a amargar por eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me metí otra vez en el tránsito bovino, pero un sindicato había liberado las barreras del peaje de prepo, mientras los beneficiarios de la medida trataban de impedirlo a toda costa, expresando enfáticamente y con gran variedad de tonos que su propio sindicato los conformaba, así como los aumentos conseguidos. Resultado: 50 minutos de demora, puteadas en varios idiomas, gestos obscenos, histeria, y &lt;em&gt;pluma, pluma gay&lt;/em&gt;, reinaba un ambiente entre casual y dantesco. Sobre todo cuando quemaron las tradicionales cubiertas de camiones. Nada, puse la radio y esperé, mientras iniciaba un viaje astral para asilarme o aislarme ¡es lo mismo! en ondas de amor y paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente pasé, y doblé para la Quinta de Olivos. Lástima que unas diez personas se estaban manifestando con corte total de la avenida Maipú, en protesta por la urbanización del Paseo de la Costa. Me desvié y llegué hasta el Tigre Hotel entre calles cortadas y en arreglo, hasta que pude retomar el camino a casa. Contenta, llamé a mis hijos al celular para que fuesen pidiendo pizza. Me quedé tranqui, no pensaba cocinar. Negativo: el &lt;em&gt;delivery &lt;/em&gt;no entrega si no dejás número de teléfono fijo; y nosotros, recordé alarmada, hace dos meses que no tenemos teléfono, porque pagamos anticipada una cuenta y se hicieron lío, y lo dieron de baja porque la confundieron con línea “prepaga”. Dieron de baja la línea en un arrebato satelital, después reconocieron el yerro, pero &lt;em&gt;“lamentamos informarle que tiene que pagar la reconexión, porque fueron dados todos los pasos técnicos para la baja, y actualmente es irreversible”&lt;/em&gt;. ¿Entonces…? Me vendieron de nuevo mi propia línea. Y yo la compré: &lt;em&gt;“en 20 o 40 días la tiene. Gracias por elegirnos.”&lt;/em&gt; ¿Elegirlos? ¿Yo, a ellos? Trabajan demasiado y nadie es perfecto; es fácil darse cuenta que yo no tengo opción de elegir mi proveedor de telefonía, son ellos quienes me eligen a mí. ¡Qué bestia!, no les agradecí. Justo, entraron a trabajar a reglamento. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero no me explico, Tacho; parece una empresa sensible a las minorías y los olvidados de siempre: cada vez que llamo al &lt;em&gt;call center&lt;/em&gt; me atienden unos cráneos con fisuras de tal entidad, que se nota lejos, que contrataron gente sin discriminar su cociente inteligible, cognoscitivo, racional y/o meramente comprensivo de cuestiones primarias, propias del reino animal, con perdón para los animalitos. Lo cual no es malo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y nada. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nosotros no tenemos teléfono, ni deuda, ni nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretenida como loca con estas cavilaciones inquietantes, me sorprendí ya en la puerta de casa, donde no encontré lugar para estacionar. Entré, cenamos las facturas de Telefom pagadas y después nos premiamos con una peli de suspenso, lástima que el cable se cortó en la parte del desenlace &lt;em&gt;“por razones ajenas a este servicio de cable”&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nada. Mejor, mirar mis mails. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Es evidente que no pienso: tampoco había internet, porque es el mismo servidor. Ergo, no existo. Nada. Fui a buscar mi libro preferido, pero había quedado en el auto, como a dos cuadras. Me conformé con enfrentarme al espejo y repetir diez veces: &lt;em&gt;“me quiero y me apruebo”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arribé a la cama después de limpiar un pis del perrito nuevo justo en mi ojota -soy sudamericana, Tacho- y ¡gracias a Dios! el cable había vuelto y en Disney Channel estaba el pato Donald, mi debilidad invariable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconciliada con la vida, di las gracias y me dormí en una nube de pedo rosada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Brote&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Me desperté tipo nada, pero a medida que fui componiendo dificultosamente el rompecabezas de los hechos acaecidos la noche anterior, ¡me broté mal!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí a la calle a diez metros del piso, echando humo por las orejas, sin saber bien qué hacer primero: si quejarme directo al Barbudo o atarme a las puertas de Telefom con todas las facturas pagadas cosidas a la ropa. Ambas cosas me dieron paja. La ira no me dejaba pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamé a Telefom y los amenacé con “sacarlos en los diarios”, entre otros comentarios irreproducibles. Así, con este simple trámite, me convertí en una piquetera en potencia más, con ocultas capacidades de violencia infinita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Atalo con alambre &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Somos extremistas y fundamentalistas en casi todo y, en general, nos garcamos en las leyes, que no son malas, al contrario, sólo que no se aplican. Somos la República del Parche. Todo lo arreglamos para tapar el bodrio de turno, para &lt;em&gt;"que no se note, que no haga agua justo ahora”&lt;/em&gt;. ¡Somos espasmódicos, bah!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ejercemos nuestros derechos mediante las Vías de Hecho, ese nuevo y triste clásico argentino: cortamos calles, puentes, cursos de agua, rutas internacionales, impedimos el libre comercio y tránsito, tomamos hospitales, escuelas, facultades, otros edificios públicos o privados, amenazamos a los que pretenden ir de la mano de la ley, que no será perfecta, pero es el único sistema del que disponemos para resolver racional y pacíficamente las controversias; escrachamos a los que piensan distinto, no importa el tenor ni la materia en debate, ¡no hay debate previo siquiera!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fijate, Tacho, que no podemos organizar un recital con los Stones y llevarlo a buen término (espectáculo musical oneroso en barrio concheto, hace como dos años) porque terminamos indefectiblemente a las trompadas, en cueros y arrojando baldosas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No es por nada, pero en Brasil, que tienen flor de bolonqui con las favelas y los feudos drogos, se mandaron el mismo recital, gratis, en las playas de Río y fue una fiesta musical sin incidentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Peajes inesperados&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No aprendemos más. ¿O nos estamos aproximando a lo que dijo Borges, respecto de ciertos afiliados políticos? No somos buenos ni malos. Somos incorregibles. Y lo peor es que aún creemos que Dios es argentino, cuando sobran pruebas de que en caso de serlo, ya no reside en estos lares ni dejó representantes. ¡Lo bien que hace! Si en cualquier éjido urbano que gira en estas regiones -suponiendo que no esté piqueteado, suponiendo que se lo pueda transitar sin que te afanen, suponiendo que se lo pueda habitar a la grupa de un coraje forzoso-, en cuanto abrís la boca en sentido contrario a la barra brava de turno o te cruzás en su camino sin querer, serás juzgado en el acto en trámite sumarísimo, y ajusticiado ahí nomás, por la bravata a cargo que rige el destino de los caminantes, ya sea en esta ciudad autónoma, o en zona rural: si vivís en el campo y tenés dos ovejas, sería un milagro que al otro día no te hayan afanado por lo menos la lana, salvo que hayas arreglado el peaje .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Estómagos traga - todo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No tenemos paz ni coherencia. No nos bancamos boludeces, pero nos recontrafifan por todos lados los cinco poderes (el quinto son los gremios). Y los toleramos con una paciencia inaudita, el espíritu estoico y una zoncera lista para que nos den más. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No nos rebelamos ni en broma contra los graves fraudes estatales, institucionales y empresarios. Vbg.: fideicomisos malpensados para eludir responsabilidades patrimoniales; fundaciones que todos sospechan o saben que no son tales, constituidas al sólo efecto Gran Bonete: "¿Quién, señor? ¿Yo, señor? ¡No, señor!"; AFJP que se juegan diariamente los aportes en las bolsas locales y los rinden según la “cosecha” mientras cobran religiosamente sus comisiones; engaña pichangas estatales oportunistas para inquilinos desesperados y esperanzados; aseguradoras Pagadiós; servicios públicos que facturan como se les canta, te cortan el suministro sin explicaciones y con una audacia que asombra; Entes Controladores y/o Reguladores alpedistas como paragua de buzo; archivos públicos bien cerrados; intrusiones inadmisibles de los Bancos de Datos Personales en la vida privada de los ciudadanos; una ley de Hábeas Data que todavía anda en pañales y se hace caca encima de quienes intentan adoptarla; Comisiones Técnicas Mixtas incontrolables, carentes de auditorías serias, pero con cuerpo de auditores interno, rebosantes de contratos fantasmas y no tanto, que han cumplido décadas con saldo negativo, sin arrojar un pedorro resultado concreto; un sistema financiero garca e impune manejado por tres o cuatro piolines o Grupos Económicos enfrascados en envasar la mosca “al vacío”, con vidrieras previstas para desplumar a los clientes de medio pelo, esos que viven de su laburo y pudieron sacar el cogote por encima de la bosta. A esos, la ilusión se la encorsetan en espeluznantes departamentos de cobranzas y &lt;em&gt;call center&lt;/em&gt; armados para el hostigamientos tenaz e incesante, arduo, amenazante, muchas veces ¡pero muchas!, infundado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cada día nos tragamos todo esto con el mate amargo y el monopolio noticioso, con más otras perlas que vienen de guarnición, mansos y tranquilos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, extrañamente, no nos cansamos de las peleas de gallinero; nos emperramos en la beligerancia por mano propia para los entremeses cazabobos, cuyo abanderado, lejos, es el señor Yatemonto. Tiene todo el plexo normativo necesario disponible para proceder con eficiencia, eficacia y rapidez en el recupero de deudas fiscales, pero no: el señor Yatemonto prefiere el raro camino de la ilegalidad manifiesta a lo Gran Hermano, ejercitada abiertamente desde la Administración contra los sufridos contribuyentes medios, medios altos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y stop. No debe saber nadar el señor Yatemonto porque nunca va de pesca con estos procedimientos irregulares –ni con los otros- por aguas profundas, donde moran los peces gordos. No. Le gustan las aguas mansas, las mojarritas, alguna palometa o bagre grande para impresionar, llama a los medios, se saca unas fotos, pega cuatro ladridos y manda millones de cartas poco amigables al boleo; todo con la guita de los mismos contribuyentes y una permisividad de parte de los responsables de impedirlo que te deja pelotuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Dama Ciega &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tenemos una injusticia vergonzosa ¡que supimos conseguir! prostibularia y barata, torpe como elefante en un bazar, lenta y errabunda en el mejor de los casos, siempre con las piernas –perdón-, puertas entreabiertas por si hay efectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pobre mina la Justicia! Te juro que cada vez que la veo ahí en los tribunales con esa venda en los ojos, los brazos extendidos hacia adelante ¡tan romana ella! y las piernas cerradas, no puedo evitar reírme por no llorar. Porque si empiezo, ¡otra que los inundados de Belgrano! Voy en cana por exhibición obscena de capacidad de asombro, por boluda nomás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginate, Tacho, si podemos discutir en términos civilizados un tema tan delicado y necesario de resolver como es el aborto, si la mera práctica de rutina democrática, como la sanción de una ley comunal, contravencional, el control del pucho, o cualquier acto cívico como votar, o jurisdiccional como dictar una sentencia, implica el automático bloqueo de la zona con dos auto bombas, cinco carros de asalto, la montada y demás aparato represivo disuasivo policial, todo para nada: igual nos agarramos a los bifes, interrumpimos el acto, los comicios, la deliberación o el tribunal de turno, amparados en la sospecha anticipada de que se verán afectados feudos personales, igual que cuando vamos perdiendo en el fútbol ¿viste? De paso arrasamos con puertas, sillas, vidrieras, algunos electrodomésticos, el carrito del cartonero que está en otra, la comisaría...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Serás lo que debas ser o serás funcionario&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Eso sí: si saliste en la tele protagonizando tales desmanes, te asegurás un puesto de mando superior en el poder ejecutivo, por lo menos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Serás lo que debas ser o serás funcionario, Tacho. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No importa si desviaste algunos colchones o comida destinados a los inundados y/o desvalidos para el lado de tu casa, no interesa si te llevaste carne del Hospital de Niños para el asado del domingo: serás funcionario, o director de escuela, o de hospital, siempre y cuando NO hayas concursado para el cargo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Todo concurso que se jacte de transparencia, será diligente y reiteradamente dejado sin efecto, impugnado, o terminará abruptamente cual títere descabezado, nulo sujeto de alguna medida cautelar dictada por algún juez incompetente, fuera de jurisdicción. Pero estos son detalles. Y todo para atrás. ¡Siga el baile!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dios es argentino&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Haciendo un poco de revisionismo &lt;em&gt;light&lt;/em&gt;, te digo Tacho, que si Dios es argentino, seguro tiene otros pasaportes. Y los ahorros se los confió a Satanás que será jodido, pero por lo menos el Maligno no muda, no tiene sorpresas, mantiene el mismo estilo de vida hace milenios: el tipo es malo, ¡pero se sostiene en el rumbo esperado, este Pereira de Lucifer! Eso se llama Seguridad Jurídica, Tacho. Yo también mandaría mis ahorros al Diablo, si tuviera. Por lo menos, sabría a qué atenerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirá si Dios hubiera dejado las tablas de los diez mandamientos en plazo fijo amparado en la Ley de Intangibilidad de los depósitos. No hacía falta una ley, la intangibilidad de la propiedad privada –dólares en este caso- es una garantía constitucional, pero eso fue otro de los fallidos nuestros de cada día.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿O tal vez no? ¿La habrán sancionado ex profeso, tipo canto de sirena, preparando el colchoncito verde para un futuro e inmediato “corralito”? Me carcome la duda ¡Andaaá! Nada. Ahora estarían los diez mandamientos en el corralito, con los jueces de Cámara y la Corte sesgada que tenemos -¿la tenemos?- sentados arriba sin intención de sacar el culo de esos sagrados tablones. Mientras, los sufridos acorralados van muriendo, se arreglan como pueden; o tienen toque y por ahí, muy de vez en cuando, sale un disparo extraño para el lado de la Justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente, en caso de ser argentino, Dios también debe atender en otra parte. En primer lugar porque los ocupantes de las oficinas que tenía acá mutaron en grupejos periféricos dedicados de lleno al nomenclador ministerial, donde cada sacramento está tarifado, no se dejan ver con minas, sufren de delirios consumistas, tienen graves adicciones de toda clase menos místicas, cuando hablan exhiben incoherencias apocalípticas y bobadas anteriores al Arca de Noé que hubieran dejado pasmado al mismísimo Salomón, que claro, era un capo sabio y espíritu superior brillante. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero no aprendieron nada, Tacho. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Además acá privatizaron todo, hasta la nube donde Dios recibía las quejas de los quesos (nosotros); en el despelote le afanaron la mayonesa, los cables de teléfono y el fax. Por joder nomás. Son souvenires que se llevan los muchachos. No pasa nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Sé&lt;/em&gt; igual&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Menos mal que tenemos muchos micros naranjas y blancos, siempre esperando en fila sobre la Nueve de julio, muy organizados, nada cordiales, dueños del tablero, de los semáforos, y del tiempo nuestro de cada día. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Tendrán canceladas las multas por mal estacionamiento, papeles en regla y cinturones de seguridad? !Juaaa! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y la tonta esa  de la Justicia, ahí parada con la venda en los ojos, creyéndose que le dan pelota. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Otra lunática creída. Argentina tenía que ser. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver, pero la verdad que a esta infeliz casi la entiendo: ¿para qué va a mirar? ¿Qué va a mirar? ¿Adónde va a mirar, me querés explicar Tacho? Si la dejaron a merced del segundo milenio, y en el dibujo animado “Las Desventuras de Argentina” ella casi, casi es un holograma. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¡Pobre! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Si parece un Pegaláctico. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Te acordás, Tacho? Eran esos bichos de mentira, pegajosos, que venían metidos en las papas fritas, y que nuestros niñitos de entonces arrojaban contra paredes, techos, personas, mascotas; eran una especie de moco tipo iguana, inofensivos. A nadie le gustaban, salvo para joder un rato, pero estaban por todos lados entorpeciendo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y bueno, ¡la mina está entregada, loco! &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No se puede suicidar, está impedida de hacerle quilombo a Sócrates o a los romanos que la subieron al podio, ni a sus sucesores, porque se le prescribieron los derechos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nada. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¡Mirá que es Cara de Piedra la turra! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Igual, no jode. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hay rumores que se la pasa dopada de tanta “blanca” jugando con ella al Gallito Ciego. Es raro que no se la hayan afanado, es linda la romana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;em&gt;"¡Olee, olee, olee!&lt;br /&gt;¡Borombombón,&lt;br /&gt;Borombombón,&lt;br /&gt;Somos los chicos&lt;br /&gt;del sindicato!"&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Abran cancha que llegan los salvadores gremiales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Dale, correte Tacho, que estos cazan el chumbo y tiran directo a la masa humana para cortar el entrevero, para evitar que haya heridos que después hablan. Muertos, todavía. ¡Solidarios los muchachos! Nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sí, somos inclasificables. Me corrijo: No existimos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¡Somos divinos! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nadie nos iguala, todos nos alcanzan y nos pasan de largo, mientras estamos concentrados en arreglarnos el firulete. Esto es estrictamente cierto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ignoramos todas las señales de peligro con la prestancia de los músicos del Titanic. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y en ese estado místico ¡nos fuimos a la Haya, che! Sin argumentos jurídicos y en bolas, con una murguera ídem. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Dimos la vuelta al mundo embanderados en la defensa del medio ambiente con un fervor tan súbito como increíble, mientras que con la indiferencia de los responsables y la complicidad de escritorios privados se nos mueren los pibes y los viejos, cuyo único pecado es sobrevivir en la cuenca del Reconquista o en la ribera del Riachuelo; que podrido y todo, bancó servicios cinco estrellas para sábanas de funcionarios de toda ralea y sucesivos periodos de desgobierno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La ciudad y sus luces miran hacia otra parte, le dan la teta a las U.T.E., celulosas incluidas, y la espalda al Río de la Plata que se venció hace rato, igual que la leche de Vicco y los pollos de Mazzorin, ¿te acordás? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hay ratas en la costanera, pero no importa. Ojos que no ven, corazón que no siente. Y en medio de este sainete perverso no le declaramos la guerra al Uruguay de puro pedo, de distraídos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¡Somos unos colgados bárbaros! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Es que estamos absortos mirándonos el ombligo, porque somos divinos. &lt;em&gt;¡No sé igual conmigo que sinmigo!&lt;/em&gt; (Ay, Herminio!).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “ecologista” que soliviantó el valetodo rutero, actualmente es funcionaria nacional de temas ambientales. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Es así, donde fueres, haz lo que vieres, Tacho. Y acá el asunto pasa por aparecer en la tele transitando la frontera de la ilegalidad, vociferando que le vamos a romper el orto al que se atreva a meterse con nuestros intereses. Má que justicia ni justicia, ya pasó de moda en estos parajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Allá vamos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Son comarcas raras estas donde tienen lugar los hechos precitados, parece que nada alcanza para cumplir con el karma que nos toca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Somos inoportunos hasta para cagar, sacamos novedades de la galera en los peores momentos, en los escenarios menos indicados y con la caja de herramientas vacía. Y lo hacemos con un invariable optimismo delirante, le metemos pata a fondo para adelante sin advertir señales de nones recontra evidentes, y así nos va. Es como irse a la Bristol a leer el diario con la reposera y el sapolán en medio de una sudestada feroz, olas de tres metros, alerta meteorológico, y discutirle a muerte al atrevido que nos llame a la realidad. Nosotros allá vamos. Claro que, como es lógico, volvemos desconcertados, impresentables, con un cacho de lona por toda vestidura, raspones varios, un pedacito de diario pegado con arena y sal en el ojo, el sapolan encastrado en el ojete cuando la reposera de cuarta esa que compramos se desarmó en el viento como una rosa de otoño, y dulcemente, salió de nuestra vida para siempre. Pero tomá que vamos a reconocer culpas. &lt;em&gt;“Es este país de mierda.”; “Dejá, la reposera era una bosta importada”; “¿Qué te vendieron, tarada?”; “El tiempo es una cagada, ¿viste como cambia de golpe?”; “El año que viene no me agarran, nos vamos a Brasil, nos vamos”&lt;/em&gt;. Si te avisaron hasta los alguaciles que volaban a ras del piso, boludooooo, que se venía la tormenta perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La indolencia que supimos conseguir&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En este marco de obstinación suicida y pavoroso estado contemplativo de nuestros dirigentes, como si fuera poco ¡parió la abuela! Y no por casualidad, sino por causalidad del efecto Sapolán: los docentes que supimos conseguir en años de apriete, abandono cívico, inconstitucionalidad al mango y educación de plomo, esos docentes, que no tienen la culpa, pero son discapacitados por pobres, por desactualizados, por estructurados, porque se quedaron en el tiempo, no de Sarmiento, ¡ojala!, sino del forro de papel araña azul. Tanto, que se convirtieron ellos en forros de papel azul marino con telas de araña en el mate casi sin darse cuenta; como el protagonista de La Metamorfosis de Kafka, (¿Gregorio Samsa, era?) A estos docentes, a esta gente ¡la largaron a enseñar educación sexual! Te digo, Tacho, que más que miedo, me da cosa ¡qué se yo! Algunos todavía creen en la cigüeña y son la reserva ¡imaginate! Pueden largarse con toda soltura a dirigir un taller de “Cómo escribir cartas a París con preservativos en el sobre”. Otros sobreviven con conocimientos residuales, andan de acá para allá con sus quejas escritas a mano por pelotudeces y su modo esquizoide de tratar a los pibes que ¡obvio! la tienen reclara y se embolan o se divierten como locos. Pero otros no. Otros cogen en las aulas, en la Dirección en -y a las- Cooperadoras y no siempre con pares. De paso se llevan algún souvenir: una PC, un Fax, un radio grabador que se usa para el Himno. Se gastan la guita de los subsidios rendida con comprobantes tan deplorables por lo truchos que te da vergüenza ajena, mirá, así como los fondos para los viajes de los pibes, que quizá era su única oportunidad de conocer el mar o la montaña. ¡Pavadas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La franja dorada docente&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Y los del medio, los que gozan del menos común de los sentidos que es el sentido común, esos señores docentes que se encuentran muy poco; esos diamantes escondidos que no sabemos justipreciar en aras de prejuicios pelotudos, esos saturados de luchar contra los molinos de viento y la estupidez de la oveja, hartos de entrar en las generales de la ley cuando cada dos por tres se desata algún remedo de “Rebelión en la Granja”; esa franja dorada docente, en su gran mayoría hace rato que largó las aulas por falta de cabida, de comida y exceso de tragedia. O sigue al pie, en un anonimato tan heroico como incunable, donde el reconocimiento tal vez nunca llegue y, por el contrario, deba defenderse de la estupidez académica imperante de turno, que no por eso deja de ser ilimitada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ellos, mi humilde homenaje de impaciente ciudadana del Nunca Jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De Golpe&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En fin. Se me cayeron Treinta años de Golpe. Había sabido ser flor de tartamudo el juego de la Oca en la Argentina, pero por hoy me cansé, aunque sospecho que me olvido de algo. Cualquier cosa sigo con otra entrega de igual tenor y pasión. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-7548946378827900622?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/7548946378827900622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=7548946378827900622&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/7548946378827900622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/7548946378827900622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2007/11/nada-llegu-del-trabajo-y-respir-feliz.html' title='¡HOLA, TACHO!'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/SN2uhSbFoPI/AAAAAAAAAiA/7qsmQhVgqyc/s72-c/mafalda2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-294345077560078554.post-5089626514403229729</id><published>2008-04-02T22:07:00.001-07:00</published><updated>2009-04-25T18:37:09.505-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DURA LEX SED LEX'/><title type='text'>Autos caratulados: Grandes Evasores c/ Kafka, J. s/ Seguridad Jurídica</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/R_SIRFyYtUI/AAAAAAAAAMM/OGhMFCXdKC0/s1600-h/democracia.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5184918898202948930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/R_SIRFyYtUI/AAAAAAAAAMM/OGhMFCXdKC0/s400/democracia.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hola, Tacho. ¿Tenés una medidita de J&amp;amp;B…?¿Sí? ¡Mató!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabés. Estuve en los nuevos Juzgados penales para Grandes Contribuyentes: son re-lindos, re nuevos, ¡parecen empresas yanquis privadas, Tacho! Me gusta que la justicia se asemeje a una empresa en expansión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no sé porqué me acecha un fragmento del anteúltimo capítulo de “El ¨Proceso” desde que salí del Juzgado… ¿Qué relación tendrá con cuál parte de mi inconsciente no colectivo? (siempre a pedal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“La mesa de K estaba rodeada de un borde sobresaliente bellamente tallado. Parecía como si en él hubiese encontrado el Subdirector algún defecto que trataba de corregir, golpeando el borde con un dedo.... el borde aquel parecía necesitar una intervención, pues el subdirector extrajo un cortaplumas y se puso a actuar sobre el mismo. Primero intentó levantarlo, seguramente con el propósito inmediato de hacerlo encajar más a fondo... consiguiendo levantar una parte del borde. ... En ese mismo momento, se había dado cuenta.. que la fuerza que ejercía con sus dos manos no era suficiente, y adoptando una decisión súbita, cargó todo su peso sobre el borde suelto. El esfuerzo dio resultado. Los tacos penetraron crujiendo en sus agujeros, pero uno se desvió de su objetivo y se rompió en dos pedazos. “Es mala madera”, aseguró molesto el subdirector”&lt;/em&gt; (Fragmento de ““El Proceso” de Franz KAFKA)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Tribunal es nuevo Tacho, y se re-nota: las alfombras huelen todavía a pegamento y las maderas están muy pulidas, envueltas en carpinterías pretenciosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los empleados son muy jóvenes, nacidos para el mérito del momento. El Juez y su Actuaria también están recién estrenados y se ubican “de una” en las carpinterías jactanciosas. Ya me entendés, Tacho; ostentan ropa novicia y cargo virgen. Se advierte en la actitud, en la mirada arrogante y en la necesidad indisimulable de hacerse notar, frente a las Mesas de Entradas lustrosas de barniz, pero casi vacías de abogados y otros liberales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las computadoras no desentonan: son de última generación. Hasta la iluminación trae involuntariamente a la memoria esos consultorios modernosos, pero comandados por profesionales que sin toda esa parafernalia, no ofrecerían mayores garantías en cuanto a su pericia, dada la llamativa escasez de clientes, pacientes, o, en este caso, de defensores de los ciudadanos imputados en sus celosas causas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En dudosa armonía con todo lo descrito, los flamantes estantes destinados a los expedientes exhiben unas pocas ¿cuidadosamente escogidas? causas lozanas, con carátulas ídem, donde se percibe sin mayor esfuerzo la tinta fresca de las impresoras láser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconozco, Tacho, que quedé francamente impresionada frente a tal disipación renacentista, y con cierta ironía no pude desechar la idea de que el decorador no dejó detalle alguno librado al azar, incluyendo funcionarios y cantidades de causas sometidas al elevado criterio de estos Magistrados tan frescos en sus cargos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que entre tanto derroche de vanguardia dicroica e internauta, los Juzgadores recién hechos se pavoneaban con indisimulado gesto de autosatisfaccción y algún que otro imperceptible dejo de soberbia, según podía advertirse en los gestos adustos estereotipadamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo y todos concordaban en un tácito composé, como en esas revistas de decoración francesas “de Francia”, que se encuentran con paciencia en algunos “Todo por 2$..” .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, te digo, Tacho, que me animó la idea de que por fin el dinero de los contribuyentes se haya destinado a dotar a la justicia de semejante y merecido nivel en los lugares de trabajo. Después de todo esos Tribunales fueron estrenados el día de la Raza con el cometido expreso y excluyente de investigar a grandes evasores de nuestro vapuleado país, y por ende deben ofrecerse acorde a la jerarquía de sus futuros investigados; a su altura, dotados de igual nivel de elegancia y ausencia de austeridad. “Muy bien”, me dije. “Empezamos a funcionar distinto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente, no es razonable esperar que se destinen los fondos que contribuyeron a tal equilibrio de elegancia y glamour, a otros Tribunales donde se juzgan causas relativas a cuestiones de menores y de familia, en las que los justiciables constituyen la franja media o más desamparada de la sociedad. Allí alcanza con máquinas de escribir Remington y sillas que se mantengan en sus patas, con indiferencia del tapizado y la ordinariez -o vetustez- que por lo general empareja el resto del mobiliario. La gente que acude allí no revisten calidad de presuntos grandes evasores, por lo tanto no tienen el nivel de vida que los otros Tribunales exhiben, para no ser menores que sus queridos imputados investigados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos inquisidores que se acaban de hornear en las cocinas de la Magistratura -destinados a sancionar a “Grandes evasores”-, están muy bien ubicados, en el centro de la Ciudadela. No en el centro geográfico, sino en el centro material de la cuestión. Se congregan en el útero de un edificio compartido con grandes consultoras internacionales y hasta con algún poderoso resorte económico de la Ciudadela. Eso es NIVEL, Tacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En verdad carece de importancia que en las oficinas de abajo y enfrente se les pase por debajo de las patas las actividades de un vecino que se autoevade a lo grande, y que sin embargo tienen como misión principal custodiar y preservar el valor de la moneda en curso de la Ciudadela. ¿Quién dijo que las cuestiones vecinales o de propiedad horizontal hay que evitarlas a toda costa? Pues muy bien, esta gente sabe lo que hace. Con los vecinos no se mete. Sólo se escriben cartas por afuera del circuito oficial, cuando alguna astilla de las lustrosas maderas se salta inopinadamente. Entonces, adoptando una decisión súbita, cargan todo su peso contra el borde suelto (por las dudas). El esfuerzo dará resultado. Se separará la pieza que descompagina, sin grandes fundamentos; con gran presteza y sentido de la emergencia, y listo. Se ha hecho un pequeño cambio, para que no cambie nada, en aras de que prevalezca la Armonía conseguida. ¡Así da gusto, Tacho!&lt;br /&gt;(Leíste “El Gatopardo” ¿No?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo veo mal, por más que será perfecta la asistencia de intelectuales trasnochados dispuestos a objetar estos avances con el recelo y animosidad propios de su inconfundible, inclaudicable, insoportable y postmoderno estilo “Robin Hood”, montados en la sospecha de presenciar una desafortunada manifestación de las desigualdades más truculentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta terraza amenazante, por suerte sólo bailan de noche y a escondidas “Las Doce Princesas Bailarinas”. Y eso, gracias a que en el contexto actual de información tamizada por nuestro propio bien, la profilaxis contra tales marginales viene en containers que nunca se cansan de esperar la apertura por el funcionario de turno a cargo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vos sabés, Tacho que una mariposa no hace al verano, (siempre que matemos a las que vienen detrás).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así que estos anacrónicos crónicos no serán escuchados, a excepción de sus apariciones esporádicas en algunas aisladas publicaciones independientes de imposible consumo masivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos a salvo, pues.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***************************&lt;br /&gt;Tacho, no sé…. Pero digo: ¿esto es todo? ¿y qué de la ética, de la igualdad, de la razonabilidad, del sentido común, de la vergüenza que nos alcanza cada vez mas rápido, aún en fronteras extrañas y alejadas? ¿Qué de la caridad, la solidaridad, la sonrisa del alma que nos sorprende cuando todo parece una quieta e infinita lágrima?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es paradójica y brutal la displicencia que reina en los habitantes de la Ciudadela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es comprensible por otra parte, que la oscuridad se haya enseñoreado en la trampa incierta de los pasos de la arbitrariedad, en los caminos desprevenidos de los incomprendidos de siempre que aún buscan afanosos una Rosa Azul que les permita soñar con un vuelo insospechado y ambicioso, lejos de la bruma y el olvido; cerca de la luz y la certeza de las gaviotas, que siempre se sabe hacia donde emigran: Que por consecuencia o efecto, regalan –infalibles- un Norte imantado de señales difícil de soslayar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y… No es poca cosa, Tacho. La vida nos alcanza, nos guste o no, con todas sus implicancias. Más vale que estemos entonces a su altura, simplemente para que no nos arrolle con su incontrastable pericia, contra la cual no se ha inventado resistencia alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te dejo, Tacho, la melanco no me sienta bien, pero me hace bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy tocó esta orquesta; mañana quien sabe. Por las dudas, preparate Tacho, ¡a ver si te sorprendo con cosas peores! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/294345077560078554-5089626514403229729?l=rincondelbrote.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/feeds/5089626514403229729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=294345077560078554&amp;postID=5089626514403229729&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/5089626514403229729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/294345077560078554/posts/default/5089626514403229729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rincondelbrote.blogspot.com/2008/04/autos-caratulados-grandes-evasores-c.html' title='Autos caratulados: Grandes Evasores c/ Kafka, J. s/ Seguridad Jurídica'/><author><name>Turkesa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01687363236138190285</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='26' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/-YOh7ZCXA7Xs/Tjt1HPInrNI/AAAAAAAACxs/rk2GtBeDHSk/s220/Imag0445.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_WZ6LnQyFeiQ/R_SIRFyYtUI/AAAAAAAAAMM/OGhMFCXdKC0/s72-c/democracia.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
