Se ha ido don Ernesto Sábato.



Otro ángel que parte hacia la Luz. Buenos Aires de luto, recibe las lágrimas irrestrictas de un cielo acongojado. La ciudad se ha vestido de Compasión. 


Las letras de luto, la Ética de luto. 


En cada jardín las flores, con su llanto, son tumba improvisada de un héroe que miró a los ojos de las grandes inequidades. Y que nunca bajó la vista, aunque la estuviera perdiendo. 


Ernesto Sábato y la estatua de Ceres.


- «¿O será uno de esos seres solitarios y a la vez temerosos que sólo resisten la soledad con la ayuda de ese gran enemigo de los fantasmas, reales o imaginarios, que es la luz?». (Sobre héroes y tumbas)

4 comentarios:

Claudia Bakún dijo...

Creo que "es tiempo de elevar la mirada al cielo".Ernesto Sábato: no sé Turkesa, si para algunos muchos será incluso su muerte objeto de división política,-por el infortunado apoyo que le dio inicialmente al proceso militar del 76 y algunas otras cuestiones-, pero sospecho que sí.Lamento que estemos tan "ciegamente" divididos como para dejar de ver la estatura literaria y también humana de quien, -aún con contradicciones que a otros se les perdonan-, supo trascenderlas y dejar un legado tan valioso.Ojalá sepamos elevar la mirada al cielo.
Un abrazote

Turkesa dijo...

Cierto, pero no pensé que aquel infortunado inicial apoyo fuera a ser materia de controversia, en el principio hubo tanta confusión... Amen de que nadie avizoraba el infierno que se desató después. Y él se puso a la altura de las circunstancias. Pero tal vez ganen de nuevo, las divisiones, muchas heridas nuestras no se han cerrado. Gracias por dejar esta reflexión.

Un abrazo.

B. Miosi dijo...

Ernesto Sabato no solo fue un escritor, más allá de ello fue un filósofo.

Su apoyo a la dictadura duró lo que dura una cena. Después se convirtió en un emblema con su "NUNCA MÁS".

Debemos recordar lo mejor de él, no lo peor, que nadie puede lanzar la primera piedra.

Paz a su alma.

Besos,
Blanca

Turkesa dijo...

Totalmente, querida Blanca.
Ernesto Sábato en cierto modo fue profeta de la mayor apostasía humana de nuestra tierra, al escribir "Sobre Héroes y Tumbas".
Todo lo demás es lo de menos.
El "NUNCA MÁS" es Memoria, la que absuelve a los pueblos de repetir su historia.

Gracias por pasar con tan sabia reflexión.

Un beso.